Madrid. MDO
Los niños madrileños bautizaban
en abril a las nueve tuneladoras que horadarían en los
meses sucesivos el subsuelo de la Comunidad, para realizar el
proyecto de ampliación del Metro, con nombres tan originales
como "Metromachine", "Rompearenas", "Guster" (gusano-terrestre)
o "Chotis".
La
presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, junto
a los consejeros de Transportes e Infraestructuras, María
Dolores de Cospedal, y de Educación, Luis Peral, entregaba
el 25 de abril los premios a los alumnos de los colegios ganadores
del concurso "Pon nombre a las Tuneladoras", al que se presentaron
856 propuestas, entre las que fueron seleccionadas nueve,
realizadas por más de 200 estudiantes de primaria, de entre
6 y 12 años. Cada uno de los nueve colegios ganadores recibió
un cheque de 3.000 euros en material didáctico y un pase por
alumno para que pudieran visitar con su familia el parque
de la Warner.
"Metromachine" era el nombre que pusieron los alumnos del
colegio Hispano Irlandés, de Pozuelo de Alarcón, a una de
las tres tuneladoras que trabajarían en el proyecto
Metronorte, mientras que las otras dos se denominaban "Chotis",
elegido por los alumnos del colegio Isaac Albéniz, y "Madriladora",
del colegio Nuevo Equipo.
Por su parte, los niños del colegio Fuentelarreina llamaban
"Mascastiza" a la tuneladora de la ampliación de la Línea
7 a Coslada y San Fernando, en tanto que "Rompearenas" se
denominaba la otra gran máquina que trabajaba ya en ese punto,
gracias a los alumnos del colegio Gonzalo de Berceo.
Los
niños del colegio Madres Concepcionistas llamaban "Guster"
a la tuneladora que daría servicio a Villaverde, mientras
que la de Carabanchel recibía el nombre de "Excavolina",
inventado en el colegio Santo Angel de la Guarda. En la prolongación
de la Línea 1 y 4, la tuneladora se llama "Verne", en memoria
del escritor y por deseo del colegio Amadeo Vives, mientras
que la de Vallecas y Alameda de Osuna, sería "Carpetana",
nombre ideado en la Fundación Caldeiro. La clase más numerosa
de las nueve seleccionadas fue la del Colegio Santo Angel
de la Guarda, del barrio del Pozo del Tío Raimundo, que tenía
33 alumnos y la menos concurrida, la de tercero de primaria
del colegio Isaac Albéniz, con sólo 12 alumnos.
Finalizada la entrega de premios, la presidenta e la Comunidad
felicitaba a la consejera de Transportes por esta idea y a
los niños por su imaginación a la hora de "transmitir lo importante
que es para una región moderna, vanguardista y desarrollada
como la nuestra una infraestructura como el Metro". Aguirre
explicaba a los escolares en tono docente que una tuneladora
es "una especie de gusano mecánico" de dimensiones "casi tan
grandes" como la Real Casa de Correos, sede del Gobierno madrileño,
con la misma fuerza "que muchas locomotoras juntas" y que
cuesta "muchos millones de euros", pero imprescindible para
hacer los túneles de un Metro "del que disfrutaréis vosotros
en el futuro", señalaba, recordando que la convocatoria
del concurso había sido colectiva y no individual "para
que ganara la clase, todos los compañeros y no sólo un alumno".