Según un estudio realizado por Eduardo Martínez de Pisón
El futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama ocupará 34.000 hectáreas en la región


Un total de 34.000 hectáreas ocupará el futuro Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama/foto:Daniel MesaMadrid. MDO
El Parque Nacional de Guadarrama tendrá una extensión de más de 34.000 hectáreas en la Comunidad de Madrid, según propuso en abril un estudio realizado por el catedrático Eduardo Martínez de Pisón, que sirvió de base para el Plan de Ordenación de Recursos Naturales del Guadarrama. Sin embargo, estas hectáreas no son las únicas que están incluidas en el informe, ya que la propuesta de zonificación también propone una zona periférica de protección o preparque, con 39.000 hectáreas rodeando el parque, y una zona de transición de 27.000 hectáreas en las que se encuentran asentados los núcleos urbanos. En total, la Comunidad de Madrid propuso que el futuro Parque Nacional de Guadarrama ocupe una superficie de 73.000 hectáreas, equivalente a casi el diez por ciento del territorio de la región.

"Espero que en esta legislatura se lleve a cabo la declaración de la Sierra de Guadarrama como Parque Nacional". Con estas palabras, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, puso fecha, a mediados de abril, a un proceso que lleva más de ochenta años de retraso. En veinte tomos, un grupo de expertos, coordinado por el catedrático Eduardo Martínez de Pisón, realizaron un informe que propone que el futuro Parque Nacional y su zona de protección ocupe el 10 por ciento de la región, con una superficie de 73.000 hectáreas entre parque nacional y pre-parque. Se trata de un estudio que "debe ser objeto de consulta con los ayuntamientos implicados", según señaló Aguirre, aunque la declaración final está supeditada a la decisión del Ministerio de Medio Ambiente, ya que "el futuro Parque Nacional debe contar con financiación suficiente para asegurar una gestión de máxima calidad", como manifestó la presidenta.

Concretamente, la propuesta de zonificación de la Sierra del Guadarrama se distribuye en tres grandes áreas como son la zona del Parque Nacional, con una extensión de más de 34.000 hectáreas en la Comunidad, a las que hay que sumar las que aporte Castilla y León, así como una zona periférica de protección o pre-parque con 39.000 hectáreas rodeando el parque, y una zona de transición de 27.000 hectáreas, en las que se encuentran asentados los núcleos urbanos. Además, los expertos proponen que este pre-parque se divida en tres grandes figuras de protección ambiental autonómica, entre las que estaría el nuevo Parque Regional del Valle del Lozoya, con 25.000 hectáreas; un Paisaje Protegido del monte Abantos y su entorno, con 8.600 hectáreas, y el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares, con sus 5.000 hectáreas, que ya forman parte del actual parque. De esta forma, la zona protegida se extendería desde las cumbres de las montañas hasta las faldas inferiores e incluso valles completos como el del Alto Lozoya, extendiéndose hasta San Lorenzo de El Escorial por el Sur, Manzanares El Real y Soto del Real por el Este, y La Cabrera por el Norte.

Este proceso lleva más de ochenta años de retraso/foto:MDOEn el caso de la zona propuesta como parque, la cota mínima se situaría en El Paular, con 1.150 metros y la máxima, de 2.428 metros, en el Pico de Peñalara. Para el catedrático Martínez de Pisón, la propuesta de zonificación que refleja el PORN es realista, "a pesar de que abarca un territorio nada fácil, de unas 100.000 hectáreas, con muchos municipios, muy diversos, y con una creciente demanda de vivienda". Por otra parte, el estudio recomienda mantener los aprovechamientos y usos tradicionales como la actividad ganadera, los aprovechamientos madereros y la pesca. De hecho, Esperanza Aguirre hizo hincapié en que "es muy importante que tengamos en cuenta no sólo la opinión de quienes habitan, cuidan y viven en la sierra, sino que les observemos y aprendamos de sus costumbres, de sus modos de cuidar la vegetación y de respetar la montaña". Asimismo, el informe también considera que se deben mantener, aunque no ampliar, las actuales instalaciones para la práctica de deportes invernales.

A su vez, el estudio coordinado por Martínez de Pisón refleja que en el Guadarrama está representada el 45 por ciento de la fauna del territorio ibérico y el 18 por ciento de la europea. De hecho, el informe destaca que las montañas y valles son el hábitat de especies emblemáticas y en peligro de extinción como la cigüeña negra, el buitre negro, el águila imperial y una amplia gama de rapaces, nutrias, corzos, cabra montés y diversos anfibios como el tritón jaspeado o la ranita de San Antonio. En este sentido, el documento realizado por los expertos constituye un paso muy importante para lograr la declaración de Parque Nacional, un proyecto en el que "todos estamos comprometidos y tenemos una gran ilusión", como manifestó el consejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, Mariano Zabía.

Este estudio estuvo sobre la mesa, a finales de abril, en la primera reunión del Consejo Asesor de Medio Ambiente. Un órgano consultivo, presidido por Mariano Zabía, formado por miembros de la comunidad científica, expertos en materia medioambiental, ONGs, representantes de organizaciones empresariales, sindicales, de consumidores y de las administraciones públicas. Al inicio de la reunión, Zabía expresó su deseo de que en el plazo de un año y medio esté aprobado este Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Con la convocatoria del Consejo Asesor de Medio Ambiente la Comunidad de Madrid quiso abrir un proceso de diálogo y participación con aquellas organizaciones e instituciones que pueden contribuir con su experiencia en el campo ambiental a enriquecer el proyecto de Parque Nacional.