Madrid. MDO
El Papa Juan Pablo II murió a las 21.37 horas del sábado 2
de abril a los 84 años de edad en el Vaticano. El fallecimiento
del Pontífice fue confirmado por la Santa Sede en un comunicado
a los miles de fieles que aguardaban en la Plaza de San Pedro
desde hace días ante el empeoramiento de la salud que venía
arrastrando Karol Wojtyla. Fue, sin duda, la noticia mundial
del mes de abril que acogió además la designación del sucesor
de Juan Pablo II, cargo que recayó finalmente en el alemán
Joseph Ratzinger, nombrado como Benedicto XVI el 19 de abril
tras la celebración del cónclave.
Con
aspecto sereno, pero mostrando en su rostro el sufrimiento
pasado en los últimos meses y durante la agonía y exhibiendo
unas manos blanquísimas que estrechaban un rosario, el cuerpo
sin vida de Juan Pablo II fue expuesto al día siguiente de
su muerte en el Palacio Apostólico para el homenaje de la
Curia. Era llamado "atleta de Dios" o 'varón de dolores' debido
a la gran cantidad de dolencias y enfermedades, entre ellas
el parkinson, que siempre había resistido con una energía
envidiable al frente del Vaticano en un papado marcado, además,
por el atentado que sufrió en 1981 en la plaza de San Pedro.
"Juan Pablo el grande", como ya se le conocía, fue colocado
en un catafalco en la monumental sala Clementina, en la primera
estación del rito de las exequias. A esta primera exposición
de los restos asistieron un escogido grupo de periodistas
de medios internacionales. Por primera vez, la imagen del
Papa fue fotografiada y grabada y emitida por cámaras de televisión
a menos de 24 horas de su muerte. A los lados del catafalco
velaban cardenales, arzobispos y obispos. Fuera, en la plaza
de San Pedro, más de 120.000 personas aclamaban al Papa Wojtila
en una misa solemne en la que los fieles aplaudían repetidamente
cada vez que se nombraba al Papa. Esos aplausos se convirtieron
en aclamación cuando el arzobispo argentino Leonardo Sandri
leyó, tras el rezo del Regina Coeli con el que concluyó la
ceremonia, un texto del propio Juan Pablo II escrito para
la festividad del 3 de abril.
Al
día siguiente, se abrió la capilla ardiente para que todo
aquel que quisiera pudiera rendir su último homenaje al Sumo
Pontífice. Una capilla que recibió millones de visitas durante
aquellos días de abril. Los madrileños también lloraron la
muerte de Juan Pablo II ante su estatua situada en una de
las entradas de la catedral de la Almudena, con flores, velas
y mensajes de agradecimiento, mientras el interior del templo
estaba abarrotado de fieles que rezaban por el Papa. Madrid
celebró tres días de luto oficial y la capital denominó en
el mes de noviembre al parque de Machupichu, en Campo de las
Naciones, con el nombre del Sumo Pontífice.
Una
vez celebrado el funeral y entierro (en las grutas vaticanas)
el viernes 8 de abril, al que asistieron cientos de miles
de personas -con numerosos gritos que reclamaban la santificación
de Karol Wojtyla- e importantes líderes políticos y religiosos
de todo el mundo, entre ellos el Rey Don Juan Carlos y la
Reina Doña Sofía y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez
Zapatero, llegó el turno de los preparativos del cónclave,
un ritual que se ha mantenido prácticamente igual desde hace
más de ocho siglos, que serviría para elegir al sucesor de
Juan Pablo II. El 17 de abril se reunieron en la Capilla Sixtina
los miembros del Colegio Cardenalicio entre los que se encontraban
varios favoritos para ser elegido el Papa número 264 de la
Iglesia Católica, distinción que finalmente recayó en el alemán
Joseph Ratzinger, que eligió el nombre de Benedicto XVI para
su mandato.
El
Papa viajero Karol Józef Wojtyla, conocido como Juan Pablo
II desde su elección al papado el 16 de octubre de 1978, nació
en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kilómetros de Cracovia,
el 18 de mayo de 1920. Era el segundo de los dos hijos de
Karol Wojtyla y Emilia Kaczorowska. Su madre falleció en 1929.
Su hermano mayor Edmund (médico) murió en 1932 y su padre
(suboficial del ejército) en 1941. Durante su pontificado,
el Papa Juan Pablo II realizó 104 viajes pastorales fuera
de Italia, y 146 por el interior de este país. Además, como
Obispo de Roma visitó 317 de las 333 parroquias romanas.
Entre
sus documentos principales se incluyen: 14 Encíclicas, 15
Exhortaciones apostólicas, 11 Constituciones apostólicas y
45 Cartas apostólicas. El Papa también publicó cuatro libros:
"Cruzando el umbral de la esperanza" (octubre de 1994); "Don
y misterio: en el quincuagésimo aniversario de mi ordenación
sacerdotal" (noviembre de 1996); "Tríptico romano - Meditaciones",
libro de poesías (Marzo de 2003); “¡Levantaos! ¡Vamos!” (mayo
de 2004). Tenía prevista la publicación de “Memoria y identidad”
para la primavera de 2005, que será su libro póstumo. Juan
Pablo II presidió 147 ceremonias de beatificación -en las
que proclamó 1338 beatos- y 51 canonizaciones, con un total
de 482 santos. Celebró 9 consistorios, durante los cuales
creó 231 (+ 1 in pectore) Cardenales. También presidió 6 asambleas
plenarias del Colegio Cardenalicio. Desde 1978 hasta ahora,
el Santo Padre ha presidido 15 Asambleas del Sínodo de los
Obispos. Ningún otro Papa se encontró con tantas personas
como Juan Pablo II: en cifras, más de 17.600.100 peregrinos
participaron en las más de 1160 Audiencias Generales que se
celebraron cada miércoles.
Ese
numero no incluye las otras audiencias especiales y las ceremonias
religiosas [más de 8 millones de peregrinos durante el Gran
Jubileo del año 2000] y los millones de fieles que el Papa
encontró durante las visitas pastorales efectuadas en Italia
y en el resto del mundo. Hay que recordar también las numerosas
personalidades de gobierno con las que se entrevistó durante
las 38 visitas oficiales y las 738 audiencias o encuentros
con jefes de Estado y 246 audiencias y encuentros con Primeros
Ministros.