Madrid.
MDO
El Ayuntamiento de Madrid anunció en abril que la
plaza de Tirso de Molina iba a tener un mercado permanente
de flores. La plaza iba a ser rehabilitada íntegramente con
el objetivo de convertir el entorno en un espacio para los
ciudadanos, con zonas infantiles y un "vestíbulo urbano" como
antesala del teatro Nuevo Apolo. Las obras comenzaron en el
verano de 2005 con una duración prevista de un año.
El Ayuntamiento decisió invertir en el proyecto, definido
por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, como de "hito histórico",
un total de 2,3 millones de euros.
Hasta ahora, Tirso de Molina era una de las plazas más degradadas
del centro de la capital. El intenso tráfico, debido a las
tiendas dedicadas a la venta al por mayor, así como su uso
tradicional por indigentes han convertido este espacio urbano
en un lugar degradado y poco disfrutado por los vecinos del
distrito Centro y los visitantes. Con el objetivo de recuperar
la plaza de Tirso de Molina, que dispone de 8.3000 metros
cuadrados y es tan sólo un 20 por ciento más pequeña que la
emblemática Plaza Mayor, el Ayuntamiento de Madrid proyectó
su rehabilitación y el establecimiento de un Mercado de las
Flores con carácter permanente. En total se instalarán 14
puestos de flores, con un diseño muy vanguardista, que abrirán
los siete días de la semana.
"Este
es un día importante para el distrito Centro", aseguró
el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, "la plaza
de Tirso de Molina es una zona de transición entre el entorno
residencial de Lavapiés y el centro histórico, un espacio
que no podíamos seguir identificando con la marginalidad",
añadió. El alcalde recordó que la plaza,
tal y como se conoce actualmente, fue el resultado del derribo
del convento de los Mercedarios, durante la desamortización
de Mendizábal en 1836. Por otra parte, explicó que
el nuevo diseño de la plaza evitará su actual disposición
como "una isla rodeada de vehículos". Se habilitarán más zonas
peatonales y se establecerá un intercambiador de autobuses
en superficie.
Por otra parte, la plaza contempla un espacio abierto que
servirá como vestíbulo urbano al teatro Nuevo Apolo. Otro
de los objetivos es la recuperación ambiental a través de
una estudiada vegetación que variará a lo largo del año. Además
se conservarán los árboles que existen actualmente en la plaza.
El mercado de las flores tendrá 14 puestos diseñados por el
estudio de arquitectura Galán Lubsacher, ganador del concurso
de ideas convocado por el Ayuntamiento de Madrid. El diseño
es muy vanguardista y ha sido ideado para dar respuesta a
las necesidades de los comerciantes, así como en base a la
economía de su construcción. El mercado será, según Gallardón,
un "elemento identificador de la ciudad" y "el proyecto con
más capacidad de transformación del centro de Madrid".
Los
arquitectos del proyecto ganador, Lucas Galán y Roberto
Fernández, explicaron a MDO que su proyecto quiere
ser "una armadura para las flores que se vendan en la
plaza de Tirso de Molina" cuando el Consistorio remodele
el entorno. Según sus creadores, el proyecto está concebido
como una estructura sólida pero que no olvida la estética.
Estos jóvenes arquitectos coincidieron con el alcalde
en señalar que "el Mercado de las Flores va a convertirse
en una seña de identidad de Madrid".