Madrid. Abril. MDO
El
pasado 3 de abril, como consecuencia de una operación
policial para detener a varios implicados en los atentados
del 11 de marzo, siete terroristas islámicos se inmolaron
haciendo saltar por los aires un piso en el municipio de Leganés.
La fuerte explosión también acabó con
la vida del Policía Nacional de los GEO, Francisco
Javier Torronteras, cuya tumba fue profanada días después,
y a quien la Comunidad de de Madrid honró con la Medalla
al Mérito Civil. Entre los terroristas fallecidos se
encontraba 'Serhane El Tunecino', uno de los presuntos ideólogos
de la tragedia del 11 de marzo.
Cuando no había pasado un mes de los dramáticos
atentados del 11 de marzo en los que murieron 192 personas,
el terrorismo islámico volvió a sacudir Madrid.
El 3 de abril estalló por los aires una vivienda situada
en el número 40 de la calle Martín Gaite al
inmolarse siete de los terroristas vinculados a los atentados
de Madrid. Los siete fallecidos decidieron hacer estallar
10 kilos de explosivos en el salón de la vivienda tras
verse acorralados por un operativo policial. La presencia
de los agentes, que habían localizado el piso gracias
al rastreo de las tarjetas de prepago de los teléfonos móviles
que utilizaba uno de ellos, fue detectada por Abdelmajod Bouchar,
que se encargaba de realizar labores de aprovisionamiento
para los ocupantes del piso. Al bajar a tirar la basura advirtió
la presencia policial, salió corriendo y gritó
en árabe para prevenir a los moradores de la vivienda, según
el auto judicial. Bouchar se encuentra en busca y captura.
Anulado
el factor sorpresa, se inició un asedio a la vivienda
que comenzó a las siete de la tarde y se prolongó
dos horas. Las fuerzas de seguridad obligaron a los vecinos
del inmueble a salir de inmediato del edificio y comenzaron
a acordonar la plaza colindante. Con la llegada de la unidad
de geos a la plaza, las fuerzas de seguridad le dieron un
ultimatum a los encerrados para que se entregasen antes de
asaltar el piso, que fue respondida desde el interior del
inmueble con cánticos y gritos en árabe. Cuando los 'geos'
se disponían al asalto, los siete terroristas que se
encontraban en el interior de la vivienda hicieron explosionar
las cargas de explosivo que aún les quedaba. La fuerte
explosión destrozó los cuerpos de los terroristas
y causó la muerte del 'geo' Francisco Javier Torronteras,
así como heridas a otros once agentes. Según
se pudo establecer posteriormente los terroristas fallecidos
son: Serhane Ben Abdelmajib, 'Serhane El Tunecino'; Allekema
Lamari; Jamal Ahmidan, 'El Chino'; Abdennabi Koujmaa, 'Abdallah';
Asri Rifat Anouar, y los hermanos Rachid y Mohamed Oulad Akcha.
Quuince días después, en la madrugada del día
18 de abril el cadáver del geo Francisco Javier Torronteras,
fallecido en Leganés, fue mutilado con un pico y una pala,
rociado con gasolina y luego quemado tras ser profanada su
tumba en el cementerio Sur de Madrid. La acción, con una siniestra
similitud a la muerte de cuatro civiles estadounidenses en
Faluya (Iraq) a principios de abril, fue atribuida por fuentes
policiales a una venganza de los islamistas. Los restos calcinados
y descuartizados del miembro del GEO Francisco Javier Torronteras
fueron hallados por dos empleados del cementerio Sur después
de advertir de madrugada las llamas al fondo del camposanto.
La Comunidad de Madrid concedería a Francisco Javier
Torronteras la Medalla al Mérito Civil y la dotaría
en diciembre con una cuantía de 60.000 euros.
Por
su parte, las 16 familias que perdieron sus hogares en la
explosión fueron reubicadas en pisos de alquiler hasta que
sus hogares sean recontruidos. El Ministerio de Interior encargó
un estudio técnico y otro económico sobre las distintas alternativas
de reconstrucción del edificio y su coste. Analizados estos
estudios se optó por la demolición del edificio sobre
rasante para proceder a la reconstrucción del mismo, descartando
otras opciones como la mera rehabilitación o la demolición
parcial, por entender que la medida ofrecía mayores
garantías de seguridad a los vecinos del inmueble. Esta decisión
fue comunicada a los vecinos en una reunión que tuvo lugar
en Leganés el día 17 de junio. Los afectados acogieron favorablemente
la actuación prevista que coincidía con lo que ellos
mismos habían solicitado. Tras ello se procedió a declarar
el procedimiento de emergencia para proceder cuanto antes
al inicio de las obras.