En el entorno de plaza de Castilla
Radares y semáforos 'chivatos'
controlan la Castellana


La Castellana está controlada por radares y semáforos 'chivatos'/foto:Javier PrietoMadrid. 03/01/06. MDO
En breve, los ciudadanos que se salten un semáforo o pisen más de lo permitido el acelerador por ciertas zonas de la capital no se van a librar de ser multados, como pasa ahora, ya que habrá unos 'chivatos' que se encargarán de delatarles. Concretamente, serán los propios semáforos, que tendrán incorporados unas series de cámaras, los que detectarán las infracciones a los que se sumarán unos radares que vigilarán los excesos de velocidad. De momento, la Casa de la Villa ya ha colocado, a modo de prueba, uno de estos semáforos en el paseo de la Castellana así como tres radares, uno por carril, en esta zona.

Gran Hermano ha llegado a la Castellana. Los conductores que estén circulando estos días por el entorno de la plaza de Castilla, concretamente a la salida del túnel que da acceso a la plaza, se habrán sentido más observados ya que el Ayuntamiento de Madrid ha instalado una cámara en un semáforo así como tres radares, uno para cada carril. El objetivo de esta iniciativa es evitar que los conductores se salten un semáforo en rojo así como que circulen a más velocidad de la permitida. De esta forma, desde la Casa de la Villa pretenden acabar con los atropellos.

El objetivo es evitar los atropellos y el exceso de velocidad/foto:Javier PrietoEn total, y a lo largo de 2006, la Casa de la Villa va a instalar una decena de dispositivos de estas características, cinco durante el primer semestre y el resto en el segundo. De esta forma, una vez que estén operativos los semáforos y los radares 'chivatos' los agentes de movilidad serán los encargados de que la sanción, por cometer una infracción, siga su curso habitual. El Consistorio ya ha avisado que no va a informar de los lugares en el que se van a colocar estos sistemas de vigilancia aunque lo cierto es que se pueden observar con facilidad.

De ahí, que los conductores de plaza de Castilla se hayan percatado de que todos sus movimientos están controlados, aunque sea a modo de prueba ya que, de momento, el Ayuntamiento está comprobando la eficacia de esta vigilancia debido a que se trata de un sistema muy complejo que requiere de ajustes que tengan en cuenta las contingencias y los problemas diarios que ocasiona el tráfico. Si todo sale como se espera los conductores no podrán subirse al coche sin sentirse observados.