Madrid,
19/02/2006. MDO/Efe
Fotos:Nacho Hernández de Alba
Alrededor de medio millar
de personas se concentraron este domingo en el Puente de Toledo
para denunciar las "mentiras" del alcalde de la capital, Alberto
Ruiz-Gallardón, en torno a las obras de soterramiento de la
M-30 que aseguran endeudarán a los madrileños para los próximos
35 años. A la protesta se sumaron el portavoz adjunto del
PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Óscar Iglesias,
y la portavoz municipal de IU Inés Sabanés, entre otros dirigentes
políticos. Por su parte, el alcalde de Madrid, Alberto
Ruiz-Gallardón declaró
que el futuro "se gana apostando por la modernización y no
quedándote quieto" e insistió en que actitudes "conservadoras"
ante obras o proyectos pueden acabar "anclándote en el pasado".
Con
gritos de "Gallardón, faraón", "No a la tala" o "Los barrios
unidos jamás serán vencidos", vecinos de la ribera del Manzanares
y la zona sur de la M-30 ocuparon este puente madrileño bajo
el cual se desarrollan parte de las obras emprendidas por
el Ayuntamiento de Madrid. La plataforma ecologista "M-30
no más coches" y el Foro por la Movilidad Sostenible que organizaron
el acto repartieron ente los asistentes a la protesta un tríptico
titulado "M-30, 30 mentiras" en el cual se denuncian 19 mentiras,
"pero podríamos seguir hasta 30 si tuviéramos espacio", indicaron.
En el folleto, en el cual se puede ver una
fotografía de Ruiz-Gallardón con la nariz larga de Pinocho,
se describen por ejemplo la destrucción de más de 80 hectáreas
de parques, los inconvenientes del tráfico en Madrid o el
incremento del coste de esta obra que "se estimaba en torno
a los 1.700 millones y ya vamos por los 5.000". En apoyo a
los vecinos acudieron a esta concentración el portavoz adjunto
del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Óscar Iglesias,
y la portavoz municipal de IU Inés Sabanés.
Ambos
aseguraron que la obra de la M-30 emprendida por Ruiz-Gallardón
no sólo está teniendo "efectos" en el momento de su ejecución,
sino que los tendrá también una vez estén terminadas, y entre
ellos destacaron el deterioro del medio ambiente "por la tala
de 42.000 árboles" o el aumento de ruido, y el endeudamiento
de los ciudadanos "que en los próximos 35 años deberemos pagar
la obra", dijo Iglesias. También estuvieron presentes los
portavoces de Urbanismo y Medio Ambiente de los grupos municipales,
Félix Arias y Concha Denche, respectivamente, así como el
eurodiputado socialista, Carlos Carnero, quien dijo que el
próximo miércoles se reunirá la Comisión de peticiones del
Parlamento Europeo.
En esta comisión se determinarán la fecha
y la composición de la delegación que viajará a Madrid para
evaluar estas obras, aunque Carnero lamentó el "poco valor"
de Ruiz-Gallardón por no acudir a Bruselas "a escuchar las
cuatro verdades sobre la M-30". En contra de esta obra y "a
favor de la vida en Madrid", justificó su presencia en esta
concentración la escritora Almudena Grandes que reivindicó
el derecho a vivir en una ciudad habitable y no en un lugar
que en estos momento, a su juicio, "soporta cotas de desamor
épicas y legendarias". Grandes definió como "filosóficamente
intolerable" el soterramiento de la M-30 por ser un proyecto
"desmesurado innecesario y faraónico" y aseguró que los alcaldes
de las ciudades "deberían pasar a la historia por solucionar
los problemas de los ciudadanos y no por dejar monumentos
inconmensurables para la posteridad".
La
protesta contó además con la participación de asociaciones
de vecinos del barrio del Pilar, María Eugenia de Montijo,
Puente de Praga y Ribera del Manzanares y las actuaciones
del cantante José María Alfaya, del grupo brasileño Samba
da Rúa y de Leo Bassi. El artista italiano, acompañado de
otro cómico disfrazado de faraón, se proclamó "creyente" en
el medio ambiente y aseguró "no ser tan ateo como pensaba
porque tengo un dios que es la naturaleza", tras lo cual se
subió sobre una furgoneta e hizo malabares con pelotas de
baloncesto. La protesta concluyó con un manifiesto que fue
leído por Almudena Grandes y en el que se reiteraron algunas
de las "mentiras" expuestas en el tríptico de las organizaciones
convocantes del acto.
Por otro lado, el grupo municipal socialista
denunció la "ilegalidad" de la construcción del puente de
hormigón que se está construyendo sobre el río Manzanares
y que conectará el paseo de la Virgen del Puerto, la glorieta
de San Vicente y la A-50 a través de la avenida de Portugal,
ya que "no estaba previsto ni aprobado por la Junta de Gobierno
ni el Pleno del Ayuntamiento". El concejal del PSOE responsable
de Medio Ambiente, Pedro Santín, consideró que "este puente
es otro ataque al patrimonio histórico-artístico de Madrid",
ya que, en su opinión, "pone en peligro la Ermita de la Virgen
del Puerto, edificio construido en 1718 por Pedro de Ribera
y considerado monumento nacional desde 1945, al realizarse
las obras a menos de 20 metros de su fachada".
Para
Santín, esta actuación constituye un "nuevo atentado ecológico"
del Gobierno de Ruiz-Gallardón contra el arbolado y las zonas
verdes de Madrid, "pues ha supuesto la total destrucción del
parque de la Virgen del Puerto y la tala de 50 árboles centenarios",
a pesar de estar incluido en el Catálogo de Parques y Jardines
de Interés". "El ejecutivo local se ha saltado esta prohibición
olímpicamente, ha arrasado el parque y lo ha convertido en
una pista de cemento, sin molestarse siquiera en legalizar
el proyecto de la obra, iniciar los trámites para su descatalogación
o intentar salvar el arbolado y la vegetación", concluyó.
Respuesta del alcalde
Por su parte, el alcalde de Madrid, Alberto
Ruiz-Gallardón, considera que el futuro "se gana apostando
por la modernización y no quedándote quieto" e insistió en
que actitudes "conservadoras" ante obras o proyectos pueden
acabar "anclándote en el pasado". Ruiz-Gallardón, que este
domingo fue el pregonero de la fiesta del cocido de Lalín
(Pontevedra), hizo estas declaraciones tras ser preguntado
por la concentración. El alcalde de Madrid añadió: "Esas actitudes
pusilánimes al final te acaban anclando en el pasado. Si quieres
ganar el futuro, lo que hay que hacer es hacer". "A los políticos
se les elige en sus puestos no para que dejar las cosas como
están, sino para intentar mejorar, esa es la forma que tenemos
de devolver a los ciudadanos la confianza que nos han dado
con sus votos", concluyó.