Madrid. 25/01/05. Agencias.
La declaración
del Secretario general del PP en Las Rozas, Javier Espadas, idenificando a dos
militantes de su partido en esa localidad madrileña entre los manifestantes que
aparecen en las fotografías de prensa cuando el ministro de Defensa, José Bono,
fue agredido, el pasado sábado, en la manifestación de apoyo a las víctimas
del terrorismo levantó este martes una
auténtica polvareda política. La
portavoz adjunta del PSOE en la Asamblea, Ruth Porta, pidió la expusión
de esos populares de su partido, y acusó al PP de una "manipulación
orquestada". Esperanza Aguirre respondió que se les abrirá
expediente sólo si se demuestra que realizaron algún tipo de agresión
física o verbal contra Bono.
Las
declaraciones de Javier Espadas a la cadena SER señalando que había
informado a la dirección del PP de en una foto de la manifestación del
sábado pasado -tomada cuando José Bono estaba siendo zarandeado-
estaban Isidoro Barrios y Maria Antonia de la Cruz, miembros de la Junta Directiva
del PP en Las Rozas, desató la polémica. De nada sirvió que
el mismo Espadas indicara que "no sabemos si están involucradas en
los insultos e intentos de agresión al ministro". Lo único que se sabía
era que ambos habían sido llamados a declarar ante la Policía. Mientras
que el entorno de Isidoro Barrios ha afirmado que se trata de una persona muy
tranquila y con la que no van nada este tipo de sucesos, personas que conocen
a Toñi de la Cruz, presidenta del Comité de Unicef en Las Rozas
y dueña de una peluquería, aseguraban que este lunes se vanagloriaba
en su propia peluquería de haber sido la que echó a Bono de la manifestación
y que incluso envío algún mensaje SMS jactándose de esta
situación.
Ante estas informaciones, la secretaria de Política Institucional
del Partido Socialista de Madrid (PSM) y portavoz adjunta del PSOE en la Asamblea,
Ruth Porta, acusó al Partido Popular de practicar "una manipulación orquestada"
de la concentración en apoyo a las víctimas del terrorismo, y aseguró que la dirección
de esta formación "debería sancionar" a las personas que agredieron al ministro
de Defensa, con "la expulsión de un partido que se llama democrático". Porta señaló
que con los datos de los que se dispone "ya está claro y se puede afirmar que
el PP hizo una manipulación orquestada de la concentración convocada por las víctimas
del terrorismo, y que el esperpento intolerable que se vivió el pasado sábado
contó con la participación activa de militantes y cargos públicos del PP de Madrid".
Según
la dirigente socialista, el PP debería "pedir disculpas" por los hechos ocurridos
en la manifestación, abrir "una investigación interna a fin de determinar cuántos
y cuáles de sus militantes y cargos públicos en la Comunidad de Madrid fueron
agresores directos de los dirigentes socialistas" y poner estos hechos en conocimiento
de la Delegación del Gobierno, "a fin de colaborar en la investigación que tiene
abierta".
Por su parte, Ramón Moreda, portavoz del Partido Socialista
de Las Rozas, pidio, por su parte, que Maria Antonia de la Cruz ponga su cargo
de presidenta del comité local de UNICEF a disposición de esta institución, tras
haber sido publicada su foto como una de las personas que se ve en las proximidades
del ministro de Defensa cuando fue increpado en la manifestación del sábado. Moreda
considera asimismo que el Partido Popular de Las Rozas debe poner a disposición
del delegado del Gobierno toda la información que tenga sobre estas personas.
Respuesta de Aguirre
Ante estas afirmaciones, la presidenta
de la Comunidad, Esperanza Aguirre, explicó en la Puerta del Sol, durante
el Dictamen sobre la Gestión del Suelo, que "si algún militante del PP está involucrado
en una agresión física o verbal al ministro, se encontrará con un expediente disciplinario"
además de subrayar que, no obstante, "lo que no se puede hacer de ninguna
manera es condenar a unos señores porque salen en una foto cerca del ministro
cuando él mismo dijo que se introdujo entre la multitud para parecer un ciudadano
más. En la foto estábamos todos, porque el PP dijo que iba a apoyar esta manifestación
desde el primer momento".
Tras esta condena, Esperanza Aguirre afirmó que
al Partido Popular de Madrid "le gustaría mucho que hubiera una condena equivalente,
si no con la energía que nosotros la formulamos al menos algún tipo de condena,
de las innumerables agresiones que hemos sufrido los miembros del PP por parte
de relevantes izquierdistas, como diría el señor Pérez Rubalcaba". Recordó, como
ya lo hizo el lunes que "el señor Piqué y el señor Rato no pudieron asistir a
la manifestación del 12 de marzo en Barcelona porque se lo impidieron las agresiones
de los allí participantes sin que a estas alturas, casi un año después, haya habido"
ninguna condena por parte ni de los organizadores, ni de los políticos, ni de
los que portaban la pancarta. Añadió que el presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, se ha negado "a condenar las agresiones a nuestras sedes,
la violencia en más de 600 sedes del Partido Popular".
En la misma línea
intervino el portavoz del PP en la Asamblea, Antonio Beteta. "Si en algún momento
se demuestra que algún militante o afiliado del PP ha participado en alguna agresión
o en algún hecho delictivo, el PP abrirá el correspondiente expediente a la persona
implicada"."Queda muy claro que el PP no va a consentir en ningún caso que en
nuestras filas y dentro de nuestro partido se dé cabida a ningún violento". No
obstante, el portavoz parlamentario indicó que la participación de militantes
del PP en la agresión al ministro de Defensa, José Bono, "tendrá que demostrarse",
porque, según indicó, "una cosa es que hayan asistido militantes del PP, porque
también los había del PSOE y personas que no están adscritas a ninguna adscripción
política, y otra que las personas que tuvieron actitudes no correctas y condenables
totalmente sean afiliados del PP. Beteta consideró "tremendo" que "la inquisidora
Porta, pretenda incriminar a militantes del PP antes de que se haya demostrado
su participación en los hechos". "
El secretario general de los socialistas
de Madrid, Rafael Simancas, calificó por su parte de "tan sorprendentes como inaceptables"
las declaraciones de varios líderes del PP "achacando la responsabilidad del esperpento
que todos vivimos el pasado sábado a los cargos públicos del Partido Socialista".
El máximo responsable del PSM se refería en concreto al secretario general del
PP, Angel Acebes, y al vicepresidente segundo del Gobierno regional, Ignacio González,
a los que reclamó "cordura" y "unidad democrática" para "recuperar el sentido
común" y dejar atrás los reproches por los sucesos ocurridos el pasado sábado
en la manifestación de apoyo a las víctimas del terrorismo.
También
el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, fue preguntado sobre este tema y
respondió que las conductas violentas como las ejercidas el pasado sábado
"no caben en el PP" y son incompatibles con la militancia en el partido. Ruiz-Gallardón
reprobó de la "forma más absoluta" los incidentes ocurridos durante la manifestación
en la que resultó agredido José Bono, y afirmó al respecto que "no hay ningún
tipo de justificación, ni explicación". Gallardón agregó que si se acreditase
la implicación de miembros del PP en las agresiones, "la incompatibilidad haría
que ese vínculo que en su caso pudiera existir se rompiese inmediatamente, y de
eso de encargaría, como es lógico, los órganos internos de mi Partido". El alcalde
indicó que "en esa manifestación que iba contra los violentos se practicó la violencia,
y esa es una actitud y comportamiento que no admite pretextos ni disculpas y no
identifica de ninguna de las formas la razón por la que estuvimos allí".
Delegación
de Gobierno
En cuanto a la investigación realizada por la Delegación
del Gobierno en Madrid, Constantino Méndez, indicóque aún no se han producido
detenciones por los incidentes del sábado pasado, pero aseguró que "tan pronto
como sea posible" se harán públicos sus nombres. Para el delegado del Gobierno,
el nombre de las personas que lo hicieron "tiene un nulo interés" y considera
que lo obligatorio es llevarlos ante la Justicia para que sea allí donde se califiquen
sus actos, a parte del reproche moral que "deben de recibir" de los ciudadanos,
en su opinión.
Además insistió en que, para él, se trata
de actitudes aisladas de varios individuos de extrema derecha, pero que no pertenecen
a ningún grupo extremista. "No tenemos un problema de extremismo, tenemos extremistas",
aclaró Méndez. Igualmente señaló, "debo ser eficaz para exigir a la Policía que
averigüe quién ha cometido un delito, quién ha llevado a cabo una ruptura de la
convivencia o quién, en una manifestación, intenta romper el sentido de la misma".
Méndez indicó que le habría gustado que el ministro José Bono hubiera
comunicado su asistencia a la manifestación del pasado sábado. "De haberlo sabido
se habría organizado un sistema de seguridad pero también quiero comentar que,
seguramente, el ministro quería ser un ciudadano más. En todo caso no convirtamos
a la víctima en culpable". El delegado señaló que el material gráfico
de que disponen sobre lo ocurrido "es muy extenso y va a permitir esclarecer con
nitidez absoluta quienes fueron los autores de estas agresiones. No cree el delegado
del Gobierno que se trate de grupos neonazis, porque no parecen un grupo organizado
con esos rasgos. "Pero seguramente los agresores son gentes de extrema derecha,
radicalizados.