Madrid,
14/11/2005. Pilar Pintado
El Metro no podrá abrir de forma ininterrumpida las
noches de fin de semana, pero el Gobierno regional pensó
en un 'Plan B' y decidió implantar una red de autobuses
que hicieran en superficie el mismo recorrido que las líneas
de Metro. Lo que faltaba era saber el "cuándo",
y finalmente la incógnita se ha desvelado: será
en enero, y supondrá un desembolso de 3 millones de
euros. Las paradas de las nuevas líneas corresponderán a las
estaciones de Metro y en algunos casos se situarán también
paradas intermedias. El intervalo de los vehículos será de
15 minutos entre la 1:30 de la madrugada y las 6 de la mañana.
Un total de 109 conductores se repartirán en autobuses
por las 12 líneas, Metrosur incluido.
A partir de enero Madrid contará con una red de autobuses
que harán el mismo recorrido que las 12 líneas
de Metro, pero en superficie. Será sólo las
noches de fin de semana, es decir, de los viernes y de los
sábados, y mientras permanezca cerrado el Metro, es
decir, de 1.30 de la madrugada a 6 de la mañana. Así
lo han confirmado en la Consejería de Transportes e
Infraestructuras, que estos días selecciona a los 109
conductores necesarios para poder poner en marcha esta iniciativa.
Desde luego que lo que le hubiera gustado al departamento
de María Dolores de Cospedal habría sido abrir
el Metro de forma ininterrumpida las noches de fin de semana.
Pero ya lo anunció Esperanza Aguirre en el último
Debate sobre el Estado de la Región: finalmente no
ha sido posible cumplir este compromiso por falta de acuerdo
con los trabajadores de Metro y por diferentes problemas de
seguridad y logística.
El 'Plan B' ha sido que los autobuses hagan en superficie
el mismo recorrido de toda la red, Metrosur incluido. Así,
al igual que en la actualidad hay doce líneas de Metro,
a partir de enero habrá doce líneas de autobuses
nocturnos con un "importante" número de vehículos
los fines de semana. Según la Consejería, las
paradas de las nuevas líneas corresponderán a las estaciones
de Metro, y en algunos casos incluso se situarán también paradas
intermedias. El intervalo medio de los vehículos será de 15
minutos, con lo que se proporcionará un servicio continuo
y regular mientras el Metro permanezca cerrado. El recorrido
de las líneas sumará un total de 462 kilómetros, que permitirá
también ofrecer transporte público a zonas actualmente carentes
de él.
Costará
3 millones
El coste aproximado de este proyecto ascenderá a tres millones
de euros, nada que ver desde luego con los 9 millones que
hubiera costado abrir el Metro por las noches. Según
los cálculos de Transportes, los nuevos autobuses nocturnos
atenderán los fines de semana a una población de 1,7
millones de madrileños, que si se suma a los ciudadanos atendidos
por la red actual ascendería a 2,4 millones de personas. "Con
esta actuación, el Gobierno regional cumple el importante
compromiso de proporcionar un transporte público de calidad
las noches de los fines de semana, cuando existe una mayor
demanda de usuarios, principalmente de jóvenes", dicen
en la Consejería de Transportes.
La intención de abrir el Metro las noches de fin de
semana se remonta a febrero del 2004. Desde entonces todo
han sido estudios de viabilidad, conversaciones con los trabajadores
del suburbano y cálculos de costes. Según los
estudios del Consorcio Regional de Transportes, el número
de usuarios que se decantarían por este medio de transporte
entre la 1.30 y las 6.00 horas superaría los 85.000 madrileños,
una vez aplicado a toda la red. Por tanto, beneficiaría
a 8,5 millones de viajeros al año. El entonces consejero de
Transportes, Francisco Granados, llegó a presentar
una experiencia piloto por la cual se abriría el suburbano
durante seis meses y en tres líneas concretas: la 6
y parte de la 1 y la 4. Además, se pondría en marcha un billete
especial 'nocturno' que costaría 2 euros.