Ángel Yuste
Director General de Transportes


"Una licencia de taxi puede llegar a costar hoy 130.000 euros
"


Madrid. 25/07/06. Pilar Pintado
Fotos: Juan Luis Jaén

Hace justo un año que la Comunidad de Madrid aprobó el polémico Reglamento del Taxi entre manifestaciones y críticas de parte del sector. Hoy, un año después, la calma ha sustituido a la tormenta y no hay rastro de las tan temidas flotas de taxis. Así, el director general de Transportes, Ángel Yuste, confirma que la acumulación de licencias apenas alcanza al uno por ciento del sector. Además, "ningún taxista puede hoy afirmar que su licencia vale menos que hace un año". Al contrario, se han encarecido entre un 20 y un 30 por ciento desde que se aprobó el Reglamento, y comprar una licencia "cuesta hoy hasta 130.000 euros".

Este mes de julio se cumple un año de entrada en vigor del Reglamento del Taxi. ¿Qué balance hacen desde la Consejería de Transportes?
Es altamente positivo, para empezar porque se ha producido una estabilización y un aumento de la seguridad jurídica por parte de los taxistas. Se puede afirmar categóricamente que no se ha cumplido ninguna de las profecías que amenazaban con una desestructuración del sector, una pérdida de ingresos por parte de los autopatronos ni una pérdida de calidad del servicio público del taxi.

El Reglamento provocó todo tipo de críticas, denuncias y un sinfín de manifestaciones de taxistas. Ahora, un año después, ¿piensa que era para tanto?
Las denuncias que se hacían en aquel momento con tanta visceralidad no se han cumplido. En un primer momento había una gran polarización del sector del taxi, pero es evidente que el tiempo ha hecho que desaparezca esa visión catastrófica. El sector en estos momentos tiene unos grandes niveles de sosiego, ha desaparecido la crispación. Se han diluido todas aquellas previsiones fatalistas. El sector del taxi vive ahora un buen momento.

¿Qué ha pasado con la tan temida acumulación de licencias en un mismo titular?
En este año no ha habido un volumen de transmisión de licencias importante. Podemos decir que el porcentaje de personas que han solicitado tener más de una licencia es mínimo, no llega al uno por ciento. Era una previsión que no se ha visto suscrita por la realidad. La estructura del sector sigue siendo sensiblemente parecida a la que era antes del Reglamento. Los datos nos muestran que no se ha producido ningún fenómeno de concentración raro. En realidad el sector del taxi es un mundo bastante estático.

¿Es cierto que se ha experimentado un aumento del precio de las licencias?
Las licencias han visto incrementado su precio de transmisión en el mercado, sin duda por las favorables expectativas que tiene el sector de cara al futuro. Las personas que quieren entrar en el mundo del taxi perciben que van a tener un gran rendimiento económico, lo que hace este sector atractivo y justifica pagar una cantidad importante por la licencia.

¿Cuánto puede costar una licencia y cuánto ha subido en el último año con el Reglamento?
Es evidente que la transmisión se hace entre particulares y por tanto no hay un registro oficial, pero el sector especializado muestra que se mueve entre un 15 y un 20 por ciento de incremento en este último año. Cuesta entorno a los 120.000 y 130.000 euros. Es un indicador testarudo de hasta qué punto el sector del taxi se mueve en un buen momento. Ningún taxista puede hoy afirmar que su licencia vale menos que hace un año, eso es evidente.

Recientemente han creado un registro de transmisión de licencias...
Sí, en abril se creó el registro de titulares y solicitantes de transmisión de licencias del taxi. El objetivo es crear un instrumento para que las transmisiones de licencias cumplan que no más del 10 por ciento puedan ser acumuladas, y que en caso de acumulación, ningún titular tenga más de tres licencias. Para eso es necesario tener un registro que permita tener un conocimiento de cuándo se transmite una licencia, cuándo se crea, controlar que se respeta el derecho de tanteo que tienen los asalariados en el momento de la transmisión. El objetivo es, en definitiva, que el Reglamento del taxi tenga posibilidad de un seguimiento administrativo para el cumplimiento de las previsiones legales.