El Ayuntamiento restringirá el paso de camiones en dicha calle
Vecinos de la avenida de los Almendros
reclaman una circunvalación

Madrid. 26/09/06. MDO/EFE
Los vecinos de la Avenida de los Almendros han retomado las movilizaciones, iniciadas hace ya nueve años, en demanda de una carretera de circunvalación que alivie su calle de tráfico pesado. Para ello han colocado pancartas en las fachadas de sus casas, han buzoneado folios con sus reivindicaciones y han pasado por el registro municipal casi un centenar de firmas reclamando una solución para que la avenida sea utilizada como lo que es "una calle urbana, no una travesía o carretera". El Ayuntamiento ha anunciado que restringirá el paso de vehículos de gran tonelaje por dicha avenida.

Los vecinos salieron este miércoles a la calle para pedir una vía de circunvalación. "No se respetan las normas de circulación y los vehículos van demasiado rápido", argumentan. "Tenemos problemas para aparcar, salir o entrar a nuestros garajes o incluso para cruzar la calle, lo que supone un innegable peligro, sobre todo a determinadas horas. Los coches bajan rápido y no paran, hace unos meses me mataron a la perra y a mí no me llevaron por delante porque íbamos separadas", recuerda una de las afectadas. Pero lo peor de todo, según los afectados, es el tráfico pesado, que comienza a circular a las cinco y media de la mañana: "cada tres segundos pasa un camión de ida o bajada", asegura una vecina que se tomó la molestia de medirlo, aunque apuntó que "cuando más camiones pasan es desde las siete y media hasta las once, pero siguen haciéndolo durante todo el día".

"Nuestros dormitorios dan justo a la avenida, estamos muy cerca de esa carretera y en verano no podemos dormir con la ventana abierta", destaca otra vecina, que asegura que "yo tengo doble ventana y el ruido se oye y desde la buhardilla es impresionante". "Los problemas se agravaron cuando asfaltaron la carretera del Cristo de Rivas y quitaron el gálibo", explica otro vecino, porque "esta medida atrajo todo el tráfico procedente del corredor del Henares, que atraviesan Rivas por la nuestra Avenida para llegar a la A-3 y ahorrar tiempo en la carretera".

Los vecinos proponen varias alternativas al gobierno municipal, entre ellas una circunvalación que comunique con la M-50 y la M-30, o que el tráfico pesado lo asuma el Paseo de las Provincias, "que tiene dos carriles por sentido y las casas mucho más separadas". Otra solución que proponen los vecinos es compartir la mitad del tráfico y las molestias con el Paseo de la Chopera y la calle Nibelungos haciendo su calle de un solo sentido hasta la altura de la calle Boros, donde la Avenida de los Almendros pasa a tener dos carriles por sentido, "pero el Ayuntamiento nos dice que no, porque habría que cambiar todas las señales de tráfico y ésta solución supondría un dinero", afirman. A las quejas del tráfico los vecinos suman la sensación de abandono por parte del Consistorio: "llevamos cinco meses con cortes de luz en la calle por culpa de las obras, y no nos limpian las papeleras ni nos cuidan las jardineras de la calle, que son competencia suya", denunciaron.

Respuesta del Ayuntamiento
Por su parte, el Consistorio anunció
que restringirá el paso de vehículos de gran tonelaje por la Avenida de Los Almendros. Se instalará señalización vertical indicando las condiciones de la restricción, medida que se aprobó este martes en Junta de Gobierno, y que la Policía local pondrá en práctica mediante un programa de control de transporte de mercancías a lo largo de toda la Avenida. Las excepciones a esta prohibición se refieren a camiones que participen en obras que se desarrollen en el interior municipio, así como a vehículos pesados de servicios municipales.

Esta decisión "pone coto al aumento considerable en el paso de camiones de gran tonelaje, cargados con material de construcción y en particular hormigoneras, que elegían esta ruta para acortar camino en el tránsito entre la A-3 y la carretera M-823", indicaron fuentes del Ayuntamiento. Los vecinos, por su parte, consideran que se trata de "una buena medida, pero insuficiente", puesto que "pronto comenzará la construcción de 8.000 viviendas al otro lado de la M-823 (carretera del Cristo de Rivas) y los camiones seguirán pasando", afirmó una vecina afectada.