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Madrid, 30/05/2004. MDO/Fotos: RACE
Un estudio del RACE sobre la seguridad de los sistemas
de retención infantil en los vehículos a motor
revela que la fiabilidad de las sillitas ha mejorado considerablemente
en la mayoría de los casos analizados, aunque todavía
quedan modelos en el mercado que no soportarían un impacto
frontal. El informe advierte de los peligros de los sistemas
de retención sin respaldo conocidos como "elevadores"
e insta a los comercios a no seguir vendiéndolos por
el riesgo que entrañan para la seguridad de los niños
en caso de accidente.
Las
pruebas realizadas por el RACE muestran que, aunque hay algunos
modelos de sistemas de retención infantil que no aguantarían
un impacto frontal, en general, la seguridad y facilidad de
uso han mejorado con respecto a anteriores análisis. De los
52 asientos de retención infantil probados en 2003, sólo cinco
obtuvieron una buena puntuación, mientras que, comparando los
resultados obtenidos en 2004, han sido ocho los modelos que
han obtenido una buena calificación, si bien es cierto que sólo
se incluyeron en las pruebas 27 sistemas de retención infantil.
En cualquier caso, los fabricantes de asientos de retención
infantil siguen mejorando sus productos de manera que las cargas
que se producen sobre el niño, en caso de sufrir un accidente,
tienen un impacto cada vez menor, señala el RACE.
En
total se comprobaron 93 asientos de retención en cada posición
recomendada. En la mayor parte de los casos se podían instalar
dos asientos para niños en el asiento trasero de un VW Golf
utilizado para las pruebas de colisión. Los resultados muestran
que los sistemas de retención infantil orientados hacia atrás
estaban expuestos a cargas muy inferiores en comparación con
los orientados hacia adelante. Para esta serie de pruebas se
utilizaron 43 asientos para niños. Los resultados de las pruebas
de asientos para niños de 2002 llevaron a que los clubes automovilísticos
demandaran una buena contención de la cabeza, un soporte adecuado
para la cabeza y pecho del niño, unas aletas laterales amortiguadoras
en el reposacabezas y en el respaldo, y que el sistema tuviera
poco movimiento lateral o hacia delante. La mayor parte de los
fabricantes más conocidos de sistemas de retención infantil
ya han modificado sus modelos para poder soportar un impacto
lateral.
Ahora
bien, según las pruebas, los sistemas de retención sin respaldos,
sobre todo para las clases de peso mayor, como son las categorías
II-III o sólo III, deben evitarse, y los distribuidores, subraya
el RACE, "no deberían seguir vendiendo estos modelos, puesto
que no proporcionan al niño ninguna protección en caso de sufrir
un impacto lateral". El club automovilista recuerda que
las cunas portátiles siempre deben ajustarse de manera que el
extremo de la cabeza esté enfrentado a la parte media del vehículo.
De este modo, puede evitarse un golpe directo en la cabeza del
niño en un choque lateral. En caso de producirse este siniestro,
se pueden esperar graves lesiones en el cuello y en la columna
si la cabeza del niño está cerca de la zona de impacto.
"Desafortunadamente, este hecho, de vital
importancia, no se encuentra entre la advertencia que deberían
aparecer en las instrucciones pertenecientes a los modelos probados",
señala el RACE. Los análisis han revelado que el cinturón
que rodea los hombros debe comprobarse de manera regular, y
ajustarse a medida que el niño crece. Este hecho es importante
para las categorías 0+ y I, donde hay muchas diferencias en
el número de posiciones en altura que son posibles de adaptar.
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