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Madrid.-
Ana Narbón. 
La
Sierra de Gredos se convierte para el viajero en un paisaje
espectacular lleno de picos agudos, brechas y salientes. Desde
un punto de vista biológico, la Sierra de Gredos puede
considerarse como uno de los lugares más valiosos del
Sistema Central. La mayor parte de su superficie pertenece a
la sierra de Ávila y una pequeña parte del macizo
occidental forma parte de las provincias de Salamanca y Cáceres.
Gracias a sus laderas y a sus famosos desniveles, la Sierra
de Gredos es un paraíso para la flora.
La
Sierra de Gredos tiene dos vertientes que son totalmente diferentes
entre sí. Las laderas que se encuentran por el lado sur
provocan grandes desniveles, mientras que la sierra, por su
vertiente septentrional, muestra grandes bosques y praderas.
Asimismo, uno de los puntos más relevantes de esta sierra
son las diversas especies vegetales que aparecen distribuidas
para el espectador en pisos superpuestos que culminan en el
piso alpino. Las
personas que deciden visitar la Sierra de Gredos no p ueden
dejar de ver el llamado Circo de Gredos. desde este lugar se
pueden apreciar sus laderas, así como montañas
y vistas increíbles. En coche hay aproximadamente 12
kilómetros de carretera desde el pueblo turístico
de Hoyos del Espino, situado en Ávila, hasta la Plataforma.
A partir de este punto hay que dejar el coche e ir a pie.
Una vez se ha dejado atrás la Plataforma, el viajero
debe atravesar el prado de las Pozas. Después tiene que
encontrarse con un puente que le permitirá cruzar el
río. Desde este punto, los visitantes empezarán
a notar que cada vez cuesta más andar debido a la empinadura
de las sendas. Pero no hay que desanimarse, ya que en este punto
se puede apreciar la pendiente de los Barrerones. Aquí,
el turista puede vislumbrar de una manera clara la vista del
Circo y la laguna de Gredos: el pico Almanzor y las cumbres
de la Portilla Bermeja, Amela del Pablo, Risco Moreno y Cerro
de los Huertos.
Las
personas que se hayan ido fijando a lo largo del ascenso habrán
podido avistar pájaros como el acentor alpino, el pechiazul
o los denominados flancos, que se caracterizan por tener unas
bandas rojas y blancas. En este entorno natural también
se pueden ver, con un poco de suerte, algunas cabras hispánicas.
Si
el visitante baja por el sendero desembocará en la llamada
Trocha Real, que le conducirá en unos momentos a la gran
laguna glaciar. A través del reflejo de las aguas, los
viajeros pueden ver altas cumbres como el Risco de la Ventana,
Los Tres Hermanitos, Cuchillar de las Navajas y El Sagrao.
Buena
gastronomía
Una
vez terminada la excursión se pueden recuperar las fuerzas
en la misma zona de Gredos, ya que este lugar se caracteriza
por estar rodeado de unos pueblos en los que la historia y la
tradición han dejado una huella visible. En Candeleda
y El Barco de Ávila el visitante puede encontrar unos
judiones que son famosos en el lugar por tener un sabor que
no se consigue en ninguna ciudad.
La
Sierra de Gredos es un destino al que no se debe dejar de acudir
cada cierto tiempo, ya que las vistas que ofrece y la comida
que a su vez se puede degustar son un privilegio que no hay
que dejar pasar.
OTRAS
RUTAS
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