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Madrid.-
Madrid
La
Senda Real es el segundo sendero de Gran Recorrido de la Comunidad
de
Madrid, y supone la única vía peatonal de conexión
entre la ciudad y el parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares,
constituyendo un corredor verde que llega hasta la misma Sierra
de Guadarrama. Aquellos que sean aficionados al senderismo o
a la bicicleta de montaña tienen en este camino
una alternativa al vehículo privado.
La
Senda Real parte de la estación de Príncipe Pío,
en las proximidades del Palacio Real, donde antiguamente se
iniciaba el camino real de El Pardo, y se dirige por el Paseo
de la Florida hacia el Puente de los Franceses, tomando allí
lo que queda de las márgenes de la carretera de El Pardo,
bordeando la M-30 hasta llegar a Somontes. Una vez allí,
el caminante puede mantenerse ya al margen de carreteras y coches
durante muchos kilómetros. De esta forma, la Senda Real
supone el único camino peatonal que permite salir de
una capital europea y llegar a los espacios protegidos que la
circundan sin necesidad de usar ningún vehículo.
Pero
sobre esta ruta principal convergen dos variantes que permiten
unir los dos mejores espacios verdes de la ciudad, la Dehesa
de la Villa y la Casa de Campo, con la Senda Real. La primera
se inicia en el kiosco de La Paloma, en el parque de la Dehesa
de la Villa, y la segunda en la estación de Metro de
El Lago. Ésta es, quizá, la parte más atractiva
del itinerario. Enmarcado entre la línea de cercanías
y El Pardo, el sendero discurre por una pequeña vía
pecuaria abrigada por el bosque mediterráneo, alejada
del ruido de los coches. Durante un buen rato, la vegetación
y el silencio son la única compañía del
caminante, que puede disfrutar de espléndidas panorámicas
de la Sierra de Guadarrama al noroeste y de una preciosa perspectiva
de la capital hacia el sur.
Hasta
hace poco, este camino fue una ruta practicable para el viandante,
muy usado por ciclistas y corredores que iban hasta El Pardo
haciendo deporte, un patrimonio de todos los madrileños.
El tramo desde el Paseo de la Florida hasta Mingorrubio, a lo
largo de toda la carretera del Pardo, contaba hasta hace pocos
años con un amplio espacio en su lado derecho, un camino
arbolado, por el que resultaba muy agradable caminar o hacer
deporte. Por desgracia, la prolongación de la M-30 hasta
su cierre por el noroeste, provocó la ampliación
de la plataforma asfaltada, dejando reducido al mínimo,
y en algunos casos eliminando, el camino de tierra que discurría
bajo unos plátanos centenarios. Además, la ampliación
de la carretera de Colmenar se está comiendo parte del
camino y el futuro AVe a Segovia lo destruirá en parte,
si nadie lo remedia.
Pero
no hemos de olvidar el principal objetivo de este camino: proporcionar
una alternativa al vehículo privado para aquellos que
quieran practicar el senderismo. Además, se recupera
el derecho de paso peatonal, caído en el olvido ante
la voracidad constructiva de las administraciones. Al margen
de la Senda Real, no existe ahora mismo ninguna posibilidad
de salir de Madrid caminando o en bicicleta sin jugarse la vida
por las márgenes de las grandes carreteras radiales.
Los peatones se ven cada vez más atrapados por el asfalto
y la dependencia del coche, pero los madrileños pueden
ir andando desde el corazón de la ciudad hasta el Monte
de El Pardo o desde la Dehesa de la Villa a la Casa de Campo.
OTRAS
RUTAS
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