Árbol
originario de China y Corea, el nombre de la 'Sophora', proviene
del árabe. Japonica alude al Japón, lugar donde se encontró
por vez primera y donde su cultivo es abundante. Se adapta
muy bien a vivir en el clima mediterráneo de la ciudad, porque
resiste sin ningún problema las condiciones de la vida urbana:
suelos pobres, agua escasa, insolación truncada por la sombra
de los edificios y un espacio mínimo donde desarrollar sus
raíces con comodidad.
Árbol caducifolio de hasta 20 m de altura con la copa ancha
y el tronco recto, con la corteza rugosa, fisurada y oscura.
Hojas imparipinnadas, de 15-20 cm de longitud. Poseen 7-17
folíolos oblongo-ovales, puntiagudos, de 5-7 cm de longitud,
de color verde en el haz y glaucos en el envés. Flores dispuestas
en anchas panículas terminales. Son de color crema, pequeñas,
muy visitadas por las abejas. Florece en verano, en julio
y agosto. Fruto en legumbre carnosa con estrangulaciones entre
las semillas. Mide unos 5-8 cm de longitud y permanece bastante
tiempo en el árbol.
Se
multiplica por semillas, que deben ser puestas en remojo para
ablandar las cubiertas. Especie bastante rústica y de buena
sombra que soporta bien el frío y el calor. Admite diversos
tipos de suelos y tolera las podas fuertes. Se cultiva como
árbol de alineación y en jardines. Existe una variedad péndula
muy ornamental, de menor porte y con el ramaje arqueado y
colgante. Se obtiene por injerto.
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