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Madrid,
07/11/2006. Elena Delgado
Fotos: Javier Prieto Herrero
"Madrid ha sido pionera en iluminación
aunque no tanto en el ámbito estético sino en
el técnico". Así lo ha asegurado Javier Rivero,
ingeniero industrial, director de la empresa Urbalux y un experto
en esta materia, que ha participado en las Jornadas de Medio
Ambiente y Desarrollo Sostenible en el Periodismo Local. En
su ponencia ha puesto de manifiesto los riesgos de la contaminación
lumínica en las ciudades, donde hasta hace poco tiempo,
se consideraba que "un
alumbrado era tanto mejor cuanto mayor flujo luminoso generaba".
El exceso de luz en las ciudades puede ser, como
el ruido, muy perjudicial para los ciudadanos y de hecho la
luz artificial se considera un contaminante casi por las mismas
razonas que por las que ofrece el ruido. Según Rivero
si bien las últimas décadas el alumbrado se ha usado para el
beneficio de los viandantes, se ha pasado del alumbrado necesario
a la utilización excesiva de la iluminación tanto
para el ocio como para alumbrar fuentes, monumentos, fachadas,
centros comerciales y hasta gasolineras. Así, tal y como
ha explicado este ingeniero industrial, aunque la luz tiene
un componente de seguridad "estamos llegando a un punto
en que los efectos negativos superan a los positivos".
Como ejemplo cercano de ese crecimiento desmesurado Rivero se
ha referido a la ciudad de Madrid que desde 1936 hasta hoy ha
multiplicado por 2,2 los habitantes mientras que sus fuentes
lumínicas se han multiplicado por 10.
Dos
hitos que hicieron replantearse a las administraciones este
problema han sido, según Javier Rivero, la aprobación
del Protocolo de Kioto y la necesidad del ahorro energético
que coincidió en el tiempo con la aprobación,
en el año 97, del primer documento internacional de pautas
para minimizar el impacto de la luz en el cielo: la publicación
CIE 126. En España la primera norma nacional no llegó
hasta el 88, cuando se estableció la protección de la
Calidad Astronómica de los Observatorios del Instituto de Astrofísica
de Canarias, Córdoba fue pionera en aprobar una ordenanza
municipal, en 1999 mientras que la primera norma autonómica
se redactó en Cataluña en 2001. Madrid, que aún
no tiene ordenanza aunque se dispone a redactarla, comenzó
a aplicar en 1999 una regulación a través de un pliego
de condiciones que, según el director de Urbalux, regula
de forma más rígida e incluso más restrictiva que el
CIE. "Estos pliegos permiten una serie de especificaciones
que no cabrían con detalle en una ordenanza a pesar de
que ésta esl, sin embargo, es sancionadora"
El CIE 126 establece criterios de iluminación
según cuatro zonas fijadas que, según ha explicado
Rivero, van desde la E1 -paisajes intrínsecamente oscuros con
un porcentaje cero de iluminación- hasta la E4, que sería
la almendra central de Madrid. Como ejemplos de mala praxis
Javier Rivero se ha referido a la Torre Picasso, con una iluminación
de abajo a arriba totalmente vertical cuyos haces de luz se
escapan más allá de la fachada. Asimismo ha recordado
que en la capital se están sustituyendo los globos de los años
90 por otros que reducen la potencia en un 30 por ciento, pero
gracias a un reflector consigue la misma iluminación. "Son
lámparas más eficaces, de sodio alta presión. Madrid fue la
ciudad que primero utilizó este tipo de lámparas
en 1968 en la Castellana o Serrano. Hoy estas luminarias yasuperan
el 95 por ciento del total".
Campañas
de concienciación
De eficiencia también ha hablado en estas jornadas
Alicia Gil, directora de Comunicación y Marketing de Plastic
Omnium, aunque en un ámbito muy distinto como es la concienciación
medioambiental a través de la estética urbana.
Para Gil es necesario concienciar, educar y comunicar con "campañas
de concienciación que han de trasladar mensajes fáciles y comprensibles".
Gil se ha detenido en el tipo de receptor. "Son potencialmente
más eficaces los mensajes a los niños y amas de
casa. Sólo aquellos pueden hacer que el mensaje llegue
a 2,7 ciudadanos, en tanto éstas permiten que lo reciba
1,8 ciudadanos".
Gil también ha explicado cómo, a
través de los productos específicos para la recogida
de residuos se pueden aclarar ideas e invitar al reciclado.
Es el caso de los colores, fundamentales en los contenedores,
o de las bolsas de papel para el cartón y papel. Plastic
Omnium ha puesto en marcha unl kit pedagógico para enseñar en
las escuelas, con juegos divertidos y premios para los ganadores,
el proceso de selección de residuos y el reciclado.
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