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Madrid,
06/11/2006. Elena Delgado
Fotos: Javier Prieto Herrero
El proyecto de la red de agua regenerada,
uno de los más ambiciosos del Ayuntamiento de Madrid
en materia medioambiental, permitirá a la ciudad ahorrar
una cantidad de agua potable equivalente a la que consume una
ciudad de 300.000 habitantes. Habrá que esperar todavía
unos años para ver finalizado un proyecto del que hoy
es realidad la red parcial de Centro, que riega 300 hectáreas
de 17 parques, mientras que las redes Norte Este-Viveros y Norte-Oeste
Rejas funcionarán antes de 2008, tal y como ha asegurado
el director general de Agua del Ayuntamiento, Pedro Catalinas,
en su intervención en esta segunda jornada.
La
bautizaron 'M-30 del agua' por su forma de anillo, aunque se
asemeja más a la M-40. Es la futura red de agua regenerada,
una infraestructura subterránea de 128 kilómetros
de conducciones y mas de
34 dársenas para el riego de parques y jardines y el baldeo
de calles, con un ahorro estimado de más de 20 hectómetros
cúbicos anuales. La red permitirá no sólo
regar 3.359 hectáreas, incluidos los siete campos de
golf de la ciudad sino baldear miles de calles que, en longitud,
sería como regar a diario cinco veces la distancia entre
Madrid y Barcelona. Todos estos datos y algunos más los
ha revelado este martes el Director General de Agua del Ayuntamiento
de Madrid, Pedro Catalinas, que ha participado en las IV Jornadas
de Medioambiente y Desarrollo Sostenible en la Casa Encendida.
El
Área de Medio Ambiente invertirá 145 millones
de euros en esta infraestructura que, por el momento, cuenta
ya con la Red Centro, de la que se nutren 17 parques del centro
de la ciudad que suman 300 hectáreas de zonas verdes.
Según Catalinas antes de 2008 a esta Red Centro se habrá
sumado la Red Norte Este-Rejas, que parte de la depuradora de
Rejas y va hasta Sanchinarro, y la Red Norte-Oeste Viveros,
que se nutre de ésta última EDAR. Ello permitirá
reutilizar 22 hectómetros cúbicos al año.
Catalinas ha puesto de relieve la importancia del agua regenerada,
como se denomina al agua residual tratada para darle nuevos
usos, en un tiempo en el que el cambio climático obliga
a buscar alternativas a la falta de lluvias. El director ha
recordado que en este sentido, el Ayuntamiento de Madrid trata
de hacer un uso sostenible de la gestión de la demanda del agua
"con las herramientas necesarias para poder hacer esa gestión
más ágil" para lo que, además de una ordenanza,
se puso en marcha este ambicioso Plan de Reutilización del Agua
Regenerada.
Además de la M-30 del agua, el Ayuntamiento
pudo en marcha un Plan Aprovechamiento de Aguas Freáticas de
la red de Metro. Permitirá que las aguas que se filtran
en los túneles no acaben en la alcantarilla sino que
se recojan en pozos para baldeo o riego. Está previsto
hacerlo en 20 pozos, con lo que se ahorrará un 4,4 hectómetros
cúbicos al año de ahorro aunque, por el momento,
sólo se aprovecha el de Batán. Éste ha permitido
dotar de agua a un arroyo seco de la Casa de Campo el cual nutre
a su vez al Arroyo Meaques y éste al lago. "Desde
que se realizó esta obra en Batán -dice Catalinas-
no hemos tenido que volver a recurrir al agua potable para rellenar
el lago de la Casa de Campo", ha dicho Catalinas. Por último
el Área de Medio ambiente está estudiando un tercer aprovechamiento,
esta vez de aguas de drenaje de infraestructuras subterráneas,
como el del túnel de María de Molina o el del Camino
de Perales.
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