Madrid.
21/12/05. Elena Delgado
Una semana después de su apertura
el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha inaugurado
el enlace de Costa Rica con la M-30, cuya principal actuación
ha sido un túnel de 190 metros bajo la plaza de José
María Soler. Diseñado para una futura prolongación
hasta la plaza de República Dominicana, evitará
cada día que pasen por superficie 66.000 vehículos,
de los 105.000 que lo hacían antes de la puesta en
marcha del subterráneo. El edil ha destacado el cumplimiento
exacto de los plazos de la obra -14 meses- y ha reconocido
que, a pesar de las grandes molestias que ha supuesto a los
vecinos "ha merecido la pena", como así se
lo han expresado algunos ciudadanos en el acto de este miércoles.
La reforma del nudo de
Costa Rica ha acabado con "uno de los puntos más
conflictivos de la M-30" según el alcalde Alberto
Ruiz Gallardón, que con esta actuación suma
ya cuatro inauguraciones a la gran obra de la vía de
circunvalación. El protagonista de este enlace es el
nuevo túnel de 190 metros de longitud que evita ya
el paso del tráfico principal procedente no sólo
de la M-30 sino también de Arturo Soria, Costa Rica,
la Gran Vía de Hortaleza y que permite que 66.000 de
los 105.000 vehículos que a diario atravesaban la plaza
de José María Soler, lo hagan ahora sin esperar
un sólo semáforo.
La
nueva infraestructura, que ha sido pensada y diseñada
para un futura prolongación hasta la Plaza de República
Dominicana, ha costado 29 millones de euros y se ha realizado
dentro del plazo previsto de 14 meses, algo que ha recordado
la concejala de Urbanismo, Pilar Martínez "porque
era un compromiso electoral que estamos cumpliendo con el
esfuerzo de todos". El propio alcalde ha destacado este
hecho, que se esta repitiendo en las actuaciones abiertas
hasta ahora y que pone en valor "una obra que a pesar
de las molestias que está causando al final merece
la pena". Eso mismo es lo que le han hecho saber varios
vecinos que se han acercado hasta la Plaza de José
María Soler para felicitar al alcalde y contarle las
penurias que han pasado en este largo año de obras.
Con el nuevo túnel de Costa Rica los responsables
de Calle 30, empresa encargada de la reforma de la M-30, pretendían
acabar con los problemas de tráfico de un punto diseñado
en su día como cierre de la circunvalación y,
por tanto, con vocación de absorber mayor volumen de
tráfico. "La solución sólo pasaba
por hacer un túnel" que beneficiará no
sólo al tráfico privado "como se cree erróneamente
-ha dicho Gallardón- sino a los 30.000 viajeros de
la EMT que cada día pasan por esta zona". Además,
la importancia de la reforma del nudo de Costa Rica pasaba
por acabar con los colapsos en la plaza de José María
Soler y convetir dicha plaza en un simple distribuidor local
de la circulación. Gracias a ello se han recuperado
más de 3.000 metros cuadrados, hasta ahora destinados
al tráfico, de los que 1.800 conforman un pequeño
jardín dentro de la plaza mientras que en los otros
1.200 se ha construido un bulevar estancial.
Además
del túnel, que dispone de tres carriles en sentido
entrada a Madrid y dos de salida, se ha realizado un nuevo
transfer desde costa Rica a las vías colectoras para
acceder a la Avenida de América, y se ha habilitado
una nueva pasarela para peatones que conecta el club de tenis
Chamartín -aislado ahora en medio de un bucle- con
la conexión de la M-30 Norte con la Plaza.
Gallardón ha aprovechado
esta inauguración para alabar toda la actuación
de la M-30 y que dejarán una ciudad mejor, más
avanzada, moderna y sostenible, y con una mayor calidad de
vida" y ha concluido diciendo que "aquí está
prohibida la pereza" de no arriesgarse "y convertir
Madrid en una auténtica capital".