Los hippies de Goya
En la plaza de Felipe II se levanta un mercadillo de artesanía que lleva ya veinticinco años en el distrito


Los 'hippies de Goya' están situados en Felipe IIMadrid. 21/10/05. Ana Narbón
Fotos:Juan Luis Jaén
Ir de compras por Goya y no pararse, aunque solamente sea para mirar, en los conocidos como popularmente 'hippies de Goya' es casi un imposible. Bolsos, pendientes, carteras, pañuelos, collares, cinturones y un sinfín de objetos más de artesanía sirven de reclamo para los consumidores. En total, llevan veinticinco años en este distrito, una decena en la calle Goya y quince en la plaza de Felipe II, y ya se han convertido en un referente tanto para los vecinos de este barrio como para los visitantes. De hecho, muchos reconocen que sin ellos, esta zona no sería lo mismo.

"Quedamos en los hippies de Goya". A lo largo de los últimos años muchos madrileños han utilizado esta expresión para quedar con sus familiares o amigos sin miedo a que alguien se confundiera de sitio. Una expresión que ha ido pasando de boca en boca hasta convertirse, incluso, en el slogan con que los comerciantes de estos puestos de artesanía se definen. Llevan veinticinco años en el distrito de Salamanca, primero repartidos por la calle Goya para después pasar todos juntos a la plaza de Felipe II. Allí llevan quince años y todo indica que seguirán muchos más ofreciendo al público una gran diversidad de objetos, muchos de ellos dignos de contemplar debido a que están hechos a mano.

Los precios son muy asequibles para todos los públicosCollares, pendientes, pulseras, bolsos, carteras, cinturones... es parte de la mercancía que puede encontrarse en este 'mercadillo' ya tradicional para los vecinos, como reconoce María Merino, una recién jubilada que admite que "me gusta mucho darme una vuelta por aquí siempre que puedo para ver si encuentro algo que me guste para mis hijas. Y la verdad es que siempre me voy con alguna cosita". Los puestos de los 'hippies de Goya', que están abiertos en horario ininterrumpido desde las diez de la mañana hasta las nueve de la noche, de lunes a sábado, no tienen un perfil concreto de público "ya que puedes encontrar desde gente muy joven hasta gente mayor, así como personas a las que se les ve que tienen un nivel económico alto y otras más bajo. Vendemos a todo el mundo", según reconoce la portavoz de estos comerciantes, que prefiere mantenerse en el anonimato.

Ella, al igual que la mayor parte del resto de los vendedores, lleva en su puesto desde el principio por lo que es una "veterana" en este negocio. "Empecé más o menos con veinte años y ahora ya estoy mayor", declara, al mismo tiempo que reconoce que "vivo de mi puesto". Y es que, aunque algunos ciudadanos pueden pensar que estos puestos no permiten ganar un salario digno, lo cierto es que "hay épocas muy buenas en las que tenemos mucha rentabilidad aunque también hay otros meses, como ahora, por ejemplo, y noviembre también, entre otros, que son bastante malos", señala la portavoz de los 'hippies de Goya'.

Octubre y noviembre son unos de los peores meses para la venta en estos puestosPero, al igual que los vendedores, muchos de los clientes han ido creciendo con ellos. En este sentido, Ángel Antón, propietario de uno de los puestos, indica que "yo empecé con 19 años, que yo recuerde, y mírame ahora. Pues lo mismo ha pasado con muchos que venían a comprar con niñas pequeñas y ahora las que vienen son las hijas, porque ya han crecido". El precio de la mercancía es muy asequible para todos los bolsillos ya que se pueden encontrar productos que solamente cuestan dos o tres euros aunque si se trata de un producto muy artesanal "puede rondar los cincuenta euros, aunque es la excepción porque los precios están muy bien", como admite Lola, vendedora de uno de los puestos.

Buena ubicación
Lo que quieren dejar claro es que "no somos vendedores ambulantes como muchas veces se dice de nosotros por ahí. Pagamos los impuestos como todo el mundo al Ayuntamiento y tenemos las mismas obligaciones que cualquier comerciante", declara contundente, Antón, un poco receloso por "el trato injusto que recibimos en ocasiones simplemente por tener nuestro negocio en unas casetas". Eso sí, se muestra muy agradecido con la Administración ya que siempre recordará "la iniciativa que tuvo el Consistorio con nosotros para que viniéramos aquí, a Felipe II. Por esta razón, le estoy muy agradecido al Ayuntamiento de Madrid".

Estas casetas llevan 25 años en el distrito de SalamancaDe hecho, se trata de una ubicación muy buena comercialmente ya que en la plaza de Felipe II se encuentran muchas paradas de autobúses, por lo que el tránsito peatonal está asegurado, y además "estamos muy cerca de El Corte Inglés, que todos sabemos que para un negocio es bueno", afirma la portavoz de los 'hippies de Goya'. Por tanto, su ubicación, la mercancía que venden al público y, sin duda alguna, sus años en este distrito, les han convertido en un referente tanto para los vecinos de Salamanca como para los visitantes ya que "en ocasiones vienen específicamente a comprarnos ciudadanos de otras zonas de Madrid porque ya nos conocen o porque les han hablado de nosotros", afirman estos comerciantes que ya están ligados a la historia de esta zona madrileña.