La escuela de samba más grande de España está en el barrio del Pilar
Samba 'do Pilar'

Bloco do Baliza recorre el Retiro.Madrid, 28/06/2005. Carmen Mañana
Suena un pitido y estalla la samba. Tamborines, repiniques, cajas, agogós y shocalhos recorren poseídos por los ritmos brasileños el parque del Retiro. Marcando las 'paradas' está Willy, un madrileño del barrio del Pilar que decidió dar clases a un par de amigos hace dos años y hoy dirige la escuela de samba más grande de España. Detrás, treinta alumnos siguen el compás concentrados, entregados y aparentemente inmunes a los 40 grados que caen como plomo cuando termina la clase, a las dos de la tarde.

Los chicos del Bloco ensayan dos veces por semana."Cuando salía por la noche con mis amigos no paraba de hablar de samba y los pobres ya estaban hartos de mi. Entonces, decidí enseñarles a tocar los instrumentos para poder hablar con ellos de música mientras nos tomábamos unas copas", explica Willy. Así nació hace dos años Bloco do Baliza (www.blocodobaliza.com), una escuela que hoy cuenta con más de 60 alumnos y es la más grande de toda España en número de percusionistas. "Bloco es como se llaman en Brasil las escuelas de samba y como nosotros somos del barrio del Pilar le pusimos do Baliza que es como se dice en portugués", cuenta la hermana de Willy, Gabriela, que toca el agogó.

El pequeño grupo de "amigos y familiares" se convirtió pronto, y gracias al boca a boca, en la escuela que tocará este próximo fin de semana en la Ceremonia de Clausura de los Juegos del Mediterráneo. "Estaremos entre Bisbal y Manolo Escobar", ríen los alumnos. También actúan en bodas, reuniones de empresas, manifestaciones y en el conocido carnaval de Notting Hill, inivitados por la London School of Samba. Los chicos del Bloco están apadrinados por esta escuela, una de las más prestigiosas de Europa, en la que se formó Willy.

El Bloco toca cada año en el caranaval de Nothing Hill.Pero para llegar al carnaval londinense hay que trabajar. Las clases, que cuestan 20 euros al mes, se imparten los sabados y domingos por la tarde. Además, Bloco do Baliza suele actuar dos o tres veces por semana. "Repartimos el dinero que ganamos entre los estudiantes. El objetivo es que las clases salgan gratis y si sobra algo, nos vamos de cañas", dice Willy.

La samba, asegura Willy, es muy agradecida. "Cualquier persona puede aprender a tocar de una forma digna en poco tiempo. No hace falta haber estudiado música y eso siempre motiva". Es el caso de César. Hace tres meses, acompañó a su primo a una actuación del Bloco. Le gustó y se apuntó a las clases. Ahora toca la caja en los directos aunque reconoce que le ha "costado bastante aprender". "Estoy muy arropado por mis compañeros, así que si me equivoco no pasa nada. Casi no se nota", dice.

Hay dos niveles: iniciación y avanzados.Los recién llegados desembarcan en la clase de iniciación, donde Willy les dedica una formación más personalizada durante dos o tres meses para que "aprendan la técnica y el instrumento". Después ensayan con el resto del grupo y cuando se sienten suficientemente seguros se atreven con las actuaciones en directo. "Cada vez que entra alguien nuevo, uno de los alumnos de iniciación pasa al nivel avanzado y así se van compensando los grupos", explica Willy.

Los instrumentos son un mundo aparte. Los chicos del Bloco suelen importarlos desde Brasil donde son bastante más baratos. "Un repenique -un tambor que se toca con una mano y una baqueta- cuesta 42 euros en Sao Paolo. Aquí puede llegar a los 180". Los surdos, una especie de tambores grandes, son los instrumentos más caros: 120 euros. El resto oscilan entre los 30 y los 60 euros.

Suelen importar sus instrumentos desde Barsil.Cuando se formaron las cuatro clases que componen el Bloco, los alumnos eligieron instrumentos de una forma un tanto "comunal". "Yo escogí el agogó porque es pequeño, femenino y suena muy bien", recuerda Gabriela mientras repiquetea con una baqueta dos conos metálicos unidos por su parte más estrecha. Ahora, a los nuevos no les queda más remedio que coger aquel que quede libre o se necesite más. De cualquier forma, según van mejorando, van cambiando de instrumento por un tiempo, "porque es más divertido y si alguien falta algún día siempre se le puede suplir", dice Willy.

Los 60 alumnos del bloco no han tocado todavía juntos.Los chicos del Bloco trabajan duro, pero esto es samba. Al terminar esta clase de tres horas bajo un sol de justicia solo se ven caras de satisfacción y se intuyen gargantas sedientas de las cañas que se tomarán con el dinero recaudado. "Aquí la gente siempre está animada y eso es algo muy difícil de encontrar hoy en día", explica César. Willy asegura que la gente disfruta mucho en las clases y se genera "muy buen rollo". "El perfil de la gente que se apunta a clases de samba es el de personas que son extravertidas, les gusta trabajar en grupo y tienen ganas de pasárselo bien. Así es muy fácil que haya buen ambiente y la gente se lleve bien", cuenta Willy.

La samba les ha poseído y ellos se han dejado enganchar sin oponer resistencia. Oliver, uno de los más veteranos, prefirió tocar en el carnaval de Notting Hill a examinarse de la única asignatura que le faltaba por aprobar para terminar la carrera. "Siempre me había gustado mucho la música pero nunca había tocado ningún instrumento, así que le pedí a Willy que me enseñase y aquí estamos".