Madrid, 03/03/2004.
Cristina Expósito Fotos: Javier Prieto Herrero Un
total de 15 edificios, 400.000 metros cuadrados construidos, 6.000 plazas de aparcamiento
y una inversión superior a los 600 millones de euros, son algunas de las
cifras que perfilan el Distrito de las Comunicaciones o Distrito C, que Telefónica
está construyendo en el PAU de Las Tablas. El proyecto lleva la firma del
estudio de arquitectura de Rafael de la Hoz y se caracteriza por la independencia
de sus fases al tiempo que por la homogeneidad de la estética. Los primeros
empleados de Telefónica que trabajen en el Distrito C se trasladarán
al complejo a finales del próximo verano y serán los pioneros de
los 14.000 trabajadores que ocuparán el nuevo barrio.
Donde
hace un año no había más que un solar y un gran proyecto
de futuro, hoy trabajan 600 personas a diario y tres de las cuatro fases del complejo
ya están en marcha. El Distrito de las Comunicaciones de Telefónica,
donde se trasladarán todos sus empleados, unos 14.000, ya toma cuerpo y
avanza sobre los plazos previstos. También han comenzado, a un ritmo vertiginoso,
las obras de la estación de Metro Norte que dará servicio al complejo
y que es el resultado de un acuerdo entre la Comunidad de Madrid y la empresa
que aportó para su construcción un total de 200 millones de euros.
Desde
la carretera de circunvalación M-40 ya se aprecia cómo serán
los edificios acristalados del Distrito C. A pie de obra, donde los ojos inexpertos
sólo ven ajetreo de obreros y decenas de grúas, los proyectistas
ven el fabuloso avance de las obras e imaginan la futura belleza del complejo
caracterizado por la homogeneidad de las edificaciones, unificadas por una magnífica
marquesina, al tiempo que se guarda una absoluta independencia entre las diferentes
fases de este Distrito de las Comunicaciones, cuyos planos llevan la firma de
Rafael de la Hoz. Su proyecto quedó finalista en el concurso de ideas que
convocó la empresa y que ganó Antonio Lamela. Sin embargo, la compañía
optó finalmente por el proyecto de De la Hoz por su funcionalidad y su
adecuación a las necesidades de la empresa.
El
nuevo campus empresarial se extiende sobre un rectángulo de 200.000 metros
cuadrados en superficie y otros tantos bajo rasante. El distrito está dividido
en cuatro fases, en cada una de las cuales se levantan dos edificios de cuatro
alturas y una torre de diez plantas. A estas doce edificaciones hay que añadir
un inmueble singular donde se ubicará la dirección de la compañía,
otro que acogerá todos los servicios de hostelería que estará
abierto al público y un tercero en el que se instalará una guardería,
un gimnasio y un centro de salud para los trabajadores de Telefónica. Salvo
las cuatro torres, todos los edificios estarán coronados por una imponente
marquesina que recorre las construcciones unificando el complejo. Asimismo, la
marquesina, que tiene como objetivo refrescar y dar sombra a las zonas comunes
y a los corredores que comunican internamente las cuatro fases, será el
soporte de una de las mayores superficie de paneles solares de toda Europa. Porque
uno de los puntos fuertes del proyecto es el ahorro energético y para ello
se usará la energía solar con el objetivo de abastecer el complejo
y además los edificios se envuelven en sus caras sur y este con dos 'pieles'
de cristal, que crean una cámara de aire aislante del calor.
En
el proyecto de Rafael de Hoz ha primado además la idea de crear una ciudad
a la que cualquier persona y no sólo los empleados del complejo tengan
acceso. Las zonas comunes son por tanto accesibles desde el exterior y su gran
plaza ajardinada interior pretende dar servicio tanto a los habitantes de la zona,
como a los trabajadores de otras empresas. Además cada una de las fases
del proyecto es completamente independiente, en cuanto a su acceso por carretera
a los aparcamientos. Fue una de las exigencias de la empresa, sin duda con la
vista puesta en el futuro del complejo y en los cambios que se puedan producir
en las necesidades de la compañía. |