Madrid. 13/04/2005. Cristina Expósito
La
plaza de Tirso de Molina conocerá tiempos mejores gracias
al establecimiento del mercado permanente de flores, proyectado
por el Ayuntamiento de Madrid. La plaza será rehabilitada
íntegramente con el objetivo de convertir el entorno
en un espacio para los ciudadanos, con zonas infantiles y
un "vestíbulo urbano" como antesala del teatro
Nuevo Apolo. Las obras comenzarán este verano y durarán
aproximadamente un año. El Ayuntamiento invertirá
en el proyecto, definido por el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón,
como de "hito histórico", un total de 2,3
millones de euros.
Tirso de Molina es en la actualidad una de
las plazas más degradadas del centro de la capital.
El intenso tráfico, debido a las tiendas dedicadas
a la venta al por mayor, así como su uso tradicional
por indigentes han convertido este espacio urbano en un lugar
degradado y poco disfrutado por los vecinos del distrito Centro
y los visitantes. Con el objetivo de recuperar la plaza de
Tirso de Molina, que dispone de 8.3000 metros cuadrados y
es tan sólo un 20 por ciento más pequeña
que la emblemática Plaza Mayor, el Ayuntamiento de
Madrid ha proyectado su rehabilitación y el establecimiento
de un Mercado de las Flores con carácter permanente.
En total se instalarán 14 puestos de flores, con un
diseño muy vanguardista, que abrirán los siete
días de la semana.
"Este
es un día importante para el distrito Centro",
ha asegurado el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón,
"la plaza de Tirso de Molina es una zona de transición
entre el entorno residencial de Lavapiés y el centro
histórico, un espacio que no podíamos seguir
identificando con la marginalidad", ha añadido.
El alcalde ha recordado que la plaza, tal y como se conoce
actualmente, fue el resultado del derribo del convento de
los Mercedarios, durante la desamortización de Mendizábal
en 1836. Por otra parte, ha explicado que el nuevo diseño
de la plaza evitará su actual disposición como
"una isla rodeada de vehículos". Se habilitarán
más zonas peatonales y se establecerá un intercambiador
de autobuses en superficie. Por otra parte, la plaza contempla
un espacio abierto que servirá como vestíbulo
urbano al teatro Nuevo Apolo. Otro de los objetivos es la
recuperación ambiental a través de una estudiada
vegetación que variará a lo largo del año.
Además se conservarán los árboles que
existen actualmente en la plaza.
El mercado de las flores tendrá 14
puestos diseñados por el estudio de arquitectura Galán
Lubsacher, ganador del concurso de ideas convocado por el
Ayuntamiento de Madrid. El diseño es muy vanguardista
y ha sido ideado para dar respuesta a las necesidades de los
comerciantes, así como en base a la economía
de su construcción. El mercado será, según
Gallardón, un "elemento identificador de la ciudad".
Ha definido además la rehabilitación de Tirso
de Molina y la instalación del Mercado de las Flores
como "el proyecto con más capacidad de transformación
del centro de Madrid".