Madrid. 28/03/05. Pilar Pintado
Madrid tendrá el
centro de internamiento de extranjeros más grande de
la
península en muy pocos meses. Se abrirá antes
del verano en los terrenos de la antigua cárcel de
Carabanchel, y tendrá capacidad para acoger hasta 300
inmigrantes ilegales pendientes de ser expulsados a sus países
de origen. Las obras prácticamente han terminado, a
falta sólo de su equipamiento interior, cámaras
de seguridad y mobiliario, según explican fuentes policiales.
Una vez abierto sustituirá al centro de internamiento
de extranjeros de Moratalaz, actualmente saturado y con unas
instalaciones obsoletas.
La antigua cárcel de Carabanchel tendrá nuevos
usos dentro de muy poco . Sobre el que fuera su hospital penitenciario
se abrirá un centro de internamiento para extranjeros
(CIE), cuyas obras están ya prácticamente terminadas
a falta de los últimos remates. Los operarios trabajan
en el ajardinamiento de la zona, pintan la tapia que da a
la avenida de los Poblados e incluso en los últimos
días se ha estado asfaltado el entorno de esta parcela
de más de 15.000 metros cuadrados. La obra propiamente
dicha está acabada, según han confirmado a MDO
fuentes policiales, y ya se ha encargado todo el mobiliario
interior y las cámaras de seguridad. Una vez se reciba
este material y se acondicione el interior del edificio, los
cálculos son que el centro de internamiento de extranjeros
pueda abrir antes del verano.
Precisamente
este mismo martes se destinarán a esta instalación
de la cárcel de Carabanchel los primeros policías
nacionales, que se encargarán de vigilar y custodiar
el edificio. Se trata del mayor centro de internamiento de
extranjeros (CIE) de la península, con capacidad para
300 plazas, y que además vendrá a sustituir
a las actuales dependencias de Moratalaz. Según ha
denunciado el Sindicato Unificado de Policía (SUP),
el CIE de Moratalaz se encuentra "saturado, con unas
instalaciones muy viejas y deterioradas, humedades y malas
condiciones de salubridad". Según Modesto Chaves,
del SUP, el objetivo es que el CIE de Moratalaz se cierre
cuando entre en servicio éste de Carabanchel, de tal
forma que se pasarán de las entre 50 y 90 plazas de
Moratalaz a las 300 habilitadas en el antiguo centro penitenciario.
El cometido den nuevo centro de internamiento de extranjeros
es albergar en sus dependencias a todos aquellos inmigrantes
irregulares pendientes de expulsión a sus países
de origen. La transformación del antiguo hospital penitenciario
en un centro de internamiento de extranjeros fue fruto de
un convenio firmado en octubre del 2002 entre el entonces
alcalde de Madrid, José María Álvarez
del Manzano, y el ex ministro del Interior, Ángel Acebes.
Con este convenio se acordó además que la citada
instalación albergara también las dispersas
dependencias administrativas de la Brigada Provincial de Extranjería
de la Jefatura Superior de Policía Nacional, así
como la comisaría de Latina, que sustituiría
a la situada en la avenida Padre Piquer.
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