Madrid.29/06/2005. MDO-EP
El Pleno del Ayuntamiento de Madrid
aprobó, este miércoles, con el voto a favor del PP,
la abstención del PSOE y el rechazo de IU, la concesión de
un suplemento de crédito de 9,1 millones de euros para la
puesta en marcha de actuaciones deportivas en diez distritos
de la capital, entre las que se incluye la construcción de
un estadio de fútbol en el velódromo de Carabanchel, por un
importe de 4,2 millones de euros.
El
vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, explicó que esta iniciativa,
que comprenderá la construcción de una grada, una zona anexa
y la mejora de las instalaciones actuales, permitirá "fomentar
el deporte de base" en el distrito. Cobo se mostró convencido
de que esta idea cuenta con el respaldo del barrio, ya que,
según indicó, "hay muchos niños y muchos vecinos que quieren
este campo de fútbol".
El vicealcalde también señaló
que esta actuación se completará con otro presupuesto extraordinario
de 3,5 millones de euros que se dedicará a la ampliación del
polideportivo de San Blas y a la construcción de un campo
de fútbol y varias instalaciones deportivas en el distrito
de Arganzuela, medidas contenidas en otra proposición debatida
en el Pleno que fue respaldada por el PP y el PSOE y rechazada
por IU.
"No
fomenta el deporte de base"
La concejala socialista Isabel Vilallonga aseguró, en su turno
de palabra, que la relación de inversiones del expediente
informativo del Ayuntamiento son "contradictorias". Puso el
énfasis en que el futuro campo de fútbol tendrá "césped artificial
y dimensiones profesionales", lo que le llevó a aventurar
que albergará los partidos del Carabanchel y del Puerta Bonita,
"pero no se destinará a fomentar el deporte de base".
Durante la sesión plenaria,
el PP hizo valer su mayoría en el Pleno municipal para rechazar
una proposición de IU apoyada por el PSOE mediante la que
solicitaba la creación de un Consejo Rector del Deporte en
Madrid que estableciera las bases de actuación en este ámbito
y la coordinación de la política deportiva. La iniciativa
rechazada, que fue defendida por el concejal Julio Misiego,
también incorporaba la puesta en marcha de un plan de construcción
y remodelación de infraestructuras deportivas, la adopción
de un acuerdo por el deporte base y la gestión descentralizada
de las Juntas Municipales de Distrito.