Madrid. 05/11/06. MDO/Efe
La presidenta de la Comunidad y del
PP de Madrid, Esperanza Aguirre, dijo este domingo que el
caso Ciempozuelos "equivale a seis Filesas, y eso que creíamos
que Filesa era el no va más de la corrupción" y lo calificó
como "el escándalo más grave que he visto en mi vida política,
y ya llevo 23 años". Apoyó sus palabras el presidente
del PP, Mariano Rajoy, quien afirmó que en Ciempozuelos
lo que se necesita es "aplicar la ley".
Aguirre
realizó estas declaraciones en un acto de partido celebrado
en Alcalá de Henares, al que también asistió
Rajoy, para presentar a 27 candidatos del PP a la alcaldía
de otros tantos municipios del Corredor el Henares y el este
de la región. Tras recordar que los dos ex alcaldes socialistas
de Ciempozuelos "ya están en la cárcel" por presuntos delitos
de cohecho y blanqueo de dinero, señaló que el PSOE "va a
tener que explicar todas sus relaciones con este escándalo,
que de momento no lo han hecho". Según Aguirre, en el PP,
"entre los nuestros, no hay ninguno que coja un millón de
euros y se vaya a Andorra, como han hecho los alcaldes de
Ciempozuelos".
Asimismo, en su intervención en el acto, la presidenta de
los populares madrileños afirmó que los socialistas de Leganés
"se han puesto nerviosos" cuando el PP proclamó candidata
a la alcaldía a Guadalupe Bragado, y "les ha faltado tiempo
para retratarse como los machistas recalcitrantes que son".
Declaró que cuando el PSOE "se ve entre la espada y la pared,
sale a flote su verdadera naturaleza, que no es otra que el
machismo recalcitrante". Según la presidenta, los socialistas
"no soportan que Guadalupe, una mujer, ya les ganara las elecciones
de 2003, y la perspectiva de que sea la próxima alcaldesa
de Leganés les hace perder la razón, la dignidad y la compostura".
"Que yo sepa, todavía el PSOE no ha rectificado, ni ha pedido
disculpas a sus ciudadanos por la nota machista, ni ha pedido
disculpas a Guadalupe, ni al PP; pues Guadalupe a pesar de
todo será la alcaldesa de Leganés, seguro", afirmó tajante
Aguirre en su discurso
Por
su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, afirmó , sobre
el caso de Ciempozuelos, que "no hay un problema de ley, ni
de incompatibilidades", sino que, subrayó, lo que se necesita
es "aplicar la ley". "Hace tiempo que los dirigentes, gobernantes,
autoridades y los capitostes del PSOE carecen de autoridad
para dar lecciones a nadie", apostilló el líder del PP. Recordó
que durante los ocho años de Gobierno del PP "nadie hablaba
en España de corrupción y ahora volvemos a oír hablar de corrupción.
¿Por qué será?"
"Cuando tienen un problema, hay que cambiar la ley, presentan
un decálogo, hablan de incompatibilidades y esto no sirve.
La ley prohíbe robar y el que roba viola la ley. No hay que
cambiar la ley, hay que aplicar la ley", indicó. En
este sentido reiteró que "no hay un problema de ley, ni de
incompatibilidades", sino que, continuó Rajoy, "hay un problema
de que funcione la Fiscalía y la Policía, que por cierto dependen
del Gobierno, y luego los jueces". "Aplicar la ley es lo que
se necesita aquí", precisó.