Los hoteles madrileños rompen moldes

La ciudad de Madrid continúa liderando el ‘ranking’ nacional de los puntos turísticos con mayor número de pernoctaciones. En 2008, un total de 7.299.415 viajeros hicieron noche en los hoteles de la capital que afrontan el nuevo año con “optimismo”.

La apertura de dos nuevos establecimientos hoteleros en las primeras semanas de 2009, el Eurostars Madrid Tower y el NH Las Tablas, son buena muestra de que el sector se mantiene pujante en la capital. Estos dos hoteles se unen, así, a los 848 establecimientos con los que Madrid cerró el año 2008. Y todavía se añadirán varios más en los próximos meses, según explicó el presidente de la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid, Jesús Gatell.

"El sector continúa creciendo con los nuevos hoteles que se abrirán como consecuencia de proyectos iniciados en los tiempos de bonanza”, indicó Gatell. Así, la patronal se atreve, incluso, a pronosticar un “pequeño crecimiento” del sector en la capital, incluso en un año que se prevé “difícil” para la mayoría de las actividades económicas. Y ello gracias al turismo de negocios, “estratégico para una ciudad como Madrid”, pero también al lúdico y familiar.

14 millones de pernoctaciones

Y es que, según las estadísticas, el turismo madrileño “aguanta notablemente mejor que el de otras zonas turísticas”. Así, los hoteles madrileños acogieron a 7.299.415 viajeros a lo largo de 2008, de los cuales 3.848.514 residían en España y 3.450.902 en el extranjero. Entre todos realizaron casi 14 millones de pernoctaciones, con una estancia media de 1,91 por viajero, en los establecimientos de la capital. Además, la ocupación media del pasado año se mantuvo en el 54,25 por ciento, un porcentaje que subió al 61,08 durante los fines de semana de 2008.

El sector, que emplea a 12.469 personas en la capital, afronta, pues, con optimismo el nuevo año. Y ello porque, ya con 850 establecimientos hoteleros en funcionamiento y una oferta que supera las 72.000 plazas, Madrid se sitúa como uno de los mejores lugares del mundo para pernoctar.

“La oferta de la capital tiene una riqueza inmejorable”, añade Gatell, “basada fundamentalmente en una magnífica segmentación. Ello permite a la ciudad satisfacer las necesidades de lujo de los clientes más selectos hasta ofrecer plazas de una o dos estrellas al viajero que las demande”, concluyó.

 

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