El palacio de Monteleón ha sido el único recinto militar que este día se ha hecho fuerte contra el ejército francés. Convertido en Parque de Artillería hace un año por orden de Godoy, esta construcción fue durante los siglos XVII y XVIII propiedad de los marqueses de Oaxaca que eran duques de Monteleón y de Terranova que se trasladaron a vivir después a Italia por razones familiares. .El edificio que fue reconstruido después de que en 1723 sufriera un incendio, fue habitado durante siete meses por Felipe V cuando abdicó en su hijo y ddurante trece años por la viuda de este rey Isabel de Farnesio con sus hijos.
Fue en este periodo cuando se construyeron dos portadas y una fuente churriguerescas. En 1807 fue convertido en museo histórico y arsenal de artillería, razón por la que el 2 de Mayo guarda 37 piezas de artillería de diversos calibres y gran cantidad de munición y de arma, si bien no es, propiamente, un edificio fortificado. A pesar de ello los franceses lo han utilizado, como tantos otros edificios, para guardar material militar y acuartelar una compañía formada por ochenta soldados. Junto a ellos hay 16 artilleros españoles.
El conocimiento que se tenía en el barrio sobre la existencia de armas en el edificio fue la causa de que, desde las nueve de la mañana, se concentraran numerosos madrileños en el exterior solicitando armas. Las noticias de esta concentración llegaron a la Junta Superior del Arma que envió al teniente Rafael Arango quien tranquilizó al oficial francés y pasó revista a las tropas españolas. Poco después llegaba el capitán Luis Daoiz, de 41 años, un experto militar que ha prestado su servicio con Gravina y Alcalá Galiano, que iba acompañado por el teniente Gabriel de la Torre y el subteniente Felipe Carpegna.
Más tarde ha llegado Pedro Velarde, secretario de la Junta Suprema del Arma, quien, tras conseguir convencer al coronel del cuartel de Voluntarios de Estado, situada en San Bernardo, de que debía dejarle una compañía para proteger Monteleón se presentó en esta parque acompañado del capitán Rafael Goicoechea y los tenientes Jacinto Ruiz de Mendoza y José Ontoria y 33 soldados.Armado con esta fuerza logró convencer al oficial francés de que depusiera las armas a cambio de protegerles del pueblo; a continuación convenció a Daoiz para que entregara armas a los madrileños que se concentraban ante las puertas. Tras una primera entrega a unas 300 personas que se llevaron fusiles, espadas y sables, ha llegado un segundo grupo procedente de Palacio que también ha sido armado.
A partir de ese momento, los soldados españoles han dispuesto la defensa del edificio. para ello se han apostado en los pisos superiores de las casas vecinas y se han sacado cinco cañones que se han orientado hacia las calles de acceso, San Bernardo y Fuencarral. Según uno de 150 civiles que se han encerrado en Monteleón para apoyar a los 60 militares españoles, hacia las diez y media ha llegado a las proximidades del cuartel la brigada del general Lefranc que ha entrado en Madrid por la puerta de Fuencarral.
Entre los civiles, según ha podido saber Madridiario, se encuentran varias mujeres como Clara del Rey, de 47 años, que se encuentra en el parque junto a su marido y sus tres hijos; Benita Pastrana, de 17; Francisca Olivares, madre de siete hijos; Juana garcía, de 50 años, Ramona García, de 34 o la niña Manuela Aramayona, de 12. A pesar de los intentos de este diario no se ha podido precisar si Manuela Malasaña, de 15 años, también estaba en el cuartel pues, según unas versiones, ha sido alcanzada mortalmente cuando ayudaba a su padre a cargar un arma y, según otras, fue detenida y fusilada en otra parte cuando, después de que se decretara la prohibición de llevar objetos punzantes, se le encontraron unas tijeras, nada extraño si se tiene en cuenta que era modistilla.
Los fusileros franceses, durante el tiroteo que se ha establecido la primera hora, han logrado alcanzar a algunos de los defensores, entre ellos al teniente Ruiz, de 29 años, que primero fue alcanzado en un brazo y más tarde, mortalmente en el pecho.
La situación se ha complicado cuando hacia las 11,30 horas a la brigada Lefranc sehan sumado el batallón Westfalia y el primer batallón del Cuarto Regimiento Provisional. Todos los oficiales se han puesto a las órdenes de Legange que ha desplegado a sus tropas para que ataquen por tres puntos, lo que no les ha permitido tomar la oposición ante la defensa artillera.
Se ha llegado así a mediodía. Tras un intento frustrado de un capitán enviado por la Junta Suprema de Gobierno para que cesara el combate, ha comenzado el asalto al cuartel con todos los efectivos. Primero se ha colocado una batería en la calle de San Bernardo. Sus disparos han matado entre otras a Clarea del Rey y han alcanzado de metralla a Ramona García. Luego, en columna cerrada, unos 2.000 franceses han atacado la entrada del antiguo palacio, mientras los cañones españoles causaban numerosas bajas.
Sin embargo, la ddiferencia numérica ha terminado por imponerse. En el ataque Daoiz ha resultado herido en una pierna. Ha sido en ese momento cuando Claudio Ana de San Simón, general del ejército español, que había seguido los combates desde su cercana casa, ha salido a la calle con su uniforme y sus medallas y ha ordenado a los franceses detener el fuego. Sin embargo uno de los atacantes, desde la entrada, ha matado a Velarde de un disparo cuando salía de uno de los edificios.
Según testimonios recogidos en el lugar por un redactor de Madridiario, minutos después, cuando Lagrange parlamentaba con Daoiz la rendición del parque, ha llegado a tocarle la cabeza con la espada ante lo que Daoiz, que estaba recostado en un cañón, ha intentado responder con su sable ante lo que los soldados que acompañaban al general han atacado al capitán español que ha sufrido diversas heridas, entre ellas una mortal de bayoneta en la espalda. A la vista de la situación, el capitán Goicoechea, como oficial de mayor rango, ha rendido el parque.