CRÓNICAS HISTÓRICAS


1 de Mayo de 1808: Crece la tensión


Mayo ha arrancado igual que acabó abril, con una creciente tensión que no ha podido frenar el bando que la Junta Suprema de Gobierno hizo público pidieron a la población que no formara grupos de alborotadores. A pesar de ello, Madridiario ha podido saber que se han producido tres hechos reseñables, de los que dos fueron vividos en persona por el general Joaquín  Murat. El primero de ellos ocurrió a la salida de misa dominical cuando un grupo de fieles increpó a unos soldados franceses que patrullaban la calle.
Minutos más tarde y mientras Murat realizaba. como todos los días, su revista de tropas en el paseo del prado, un grupo de alborotadores ha increpado a las tropas. El suceso más grave, sin embargo, se ha producido cuando el mismo Murat atravesaba la Puerta del Sol camino de la Casa de los Ministerios, en la calle Bailén, donde ha establecido su residencia. Su llegada a la popular plaza ha sido recibida con silbidos. Corrió incluso por Madrid el rumor de que uno de los presentes había lanzado una piedra contra el militar que habría golpeado en su caballo pero este diario ha podido saber que tal afirmación es infundada.
Se da la circunstancia, según ha podido comprobar personalmente un redactor de este diario, que podo después ha pasado por la misma plaza el infante Antonio Pascual y los allí congregados le han aplaudido e incluso algunos le han acompañado  hasta el Palacio Real. Un grupo ha llegado incluso a bajar por la calle Bailén dando vidas a España, a Fernando VII y a la Virgen de Atocha.
Tal como ha ido el día no ha sido extraño que por la tarde la Junta Suprema y Murat se intercambiaran mensajes cada vez más broncos. Un miembro de la Junta, que prefiere que su identidad no sea publicada, ha afirmado que cuando la Junta le ha expresado al mariscal su postura de que se necesitaría una orden expresa de Fernando VII para dejar salir al infante Francisco de Paula Antonio, el francés ha llegado a amenazar con tomar el mando y tratar a España como un país conquistado.
La situación parece haber llegado a tal punto que algunos consejeros han cursado órdenes a los Reales Sitios próximos a Madrid para que los empleados que puedan se trasladen a la Villa y Corte. Incluso ha habido alguna propuesta de armar al pueblo con el argumento de que en Madrid tan sólo se encuentran 4.000 soldados pertenecientes a las guardias reales y otros 4.500 de guarnición.
Finalmente se ha decidido no entregar armas, aunque sí se ha nombrado una Junta suplente que actuaría en caso de que los titulares fueran apresados y dar la orden de acuartelar a las tropas. La propuesta de Murat , conocida hacia la una de la madrugada, de que el día 2 por la mañana salga la reina de Etruria, María Luisa, y el infante lo haga por la noche, para evitar enfrentamientos, no ha satisfecho a nadie ya que se considera una estratagema de desconocidos efectos, razón por la que se han dado órdenes para permanecer vigilantes ante este 2 de mayo que se inicia.
Texto: Pedro Montoliú