Madrid ha tardado 25 años en tener el mejor transporte de Europa. No fue hasta 1985, con la creación del Consorcio Regional de Transportes, cuando los viajeros se convirtieron en auténticos protagonistas de la movilidad colectiva.
La autoridad única del transporte rescató un sistema que apuntaba hacia la quiebra y que registraba cada vez menos pasajeros. Con la creación del abono transporte consiguió disparar el número de usuarios de los medios públicos. Con los modernos intercambiadores colocó a la región en el mapa internacional de las infraestructuras.
Hoy, el Consorcio tiene en marcha ambiciosos planes para que Metro, los Metros ligeros, la Empresa Municipal de Transportes de Madrid, los autobuses interurbanos e incluso Cercanías, dependiente del Ministerio de Fomento, den un nuevo salto de calidad hacia el futuro. Madridiario analiza esta evolución y lo que está por venir en este especial