UGT: “Dinamizar la Caja”

29 Enero 2010

La UGT cuenta desde hoy con la presencia de su secretario General en Madrid, José Ricardo Martínez, como Consejero de Caja Madrid. Nos hemos acercado hasta el sindicato para ver cómo cambiará su vida a partir de ahora, pero le hemos encontrado igual. Descorbatado y relajado. Nos apunta que él sólo representa al sindicato y que lo que intentará será dinamizar la Caja, que no es poco, en beneficio de trabajadores y pequeñas empresas como es su deber. La sucesión en Caja Madrid, vista desde la óptica de un nuevo Consejero y sindicalista. Son dos minutos de imagen y palabra para nuestro Blog sin desperdicio, pasen y vean…

Rato “Invictus”

28 Enero 2010

Rodrigo Rato lleva toda la vida en esto. Sus distintos trabajos se han saldado -casi siempre- con éxito. Es posible que sin embargo se le acabe recordando como Presidente de Caja Madrid. No sería extraño. Morgan Freeman lleva también toda su vida interpretando personajes –casi siempre- con éxito, pero es posible que se le recuerde por Mandela.

Hoy los dos son noticia. La leyenda de la película de moda vale pués para ambos, “Ellos necesitaban un líder. El les dio un campeón”, aunque sus carreras pueden sin embargo no terminar ni en Invictus ni en Caja Madrid ¡O quizá si! Rato es capaz de manejar las historias políticas y económicas como si de un guión cinematográfico se tratase. Es un “animal político y económico” de primer nivel. Freeman es mil historias en uno, casi todas bordadas.

Cierto es que el papel de Rato empieza tan encasillado como potente al dar por finalizado el convulso proceso electoral en Caja Madrid. Bien está lo que bien acaba, aunque los actores secundarios –importantes para el guión- le han restado protagonismo al comienzo de tan “intensa” película. Manuel Cobo, alter ego de Gallardón, como un Matt Damon cualquiera convencido de haber conseguido su objetivo para la causa aún pagando un alto precio personal y político e Ignacio González, vicepresidente autonómico y hombre fuerte de Aguirre, retirado in extremis de su posibilidad real de haber sido Presidente, en beneficio de una paz anhelada capitaneada por Rodrigo Rato. El otro secundario de lujo, Mariano Rajoy, no saldrá en pantalla y adoptando el papel de crítico cinematográfico se dispondrá a ver la película desde el sofá con los menos sobresaltos posibles.
Rato entre tanto seguirá creciendo. Ahora irá incorporando nuevos nombres y ampliando el reparto político-económico hasta hacerse con un control casi absoluto de la “trama”. Es lo que tienen los buenos actores protagonistas, que se comen la pantalla porque además la cámara les quiere. ¡A Rato también!
Hoy el foco, pasada la guerra interna, ya está en su persona. El flamante nuevo presidente de Caja Madrid lo sabe. Rato se ha asegurado en la composición de la lista definitiva un reparto de cargos que le permitirá moverse cómodamente en lo interno y garantizarse un poder que se ampliará en marzo, cuando se lleve a cabo una nueva reforma de la Ley de Cajas para ampliar a 24 el Consejo de Administración.
Y empezará la segunda parte convencidos del éxito de la primera, incluso algunos apuntan que el Presidente de Caja Madrid ya está trabajando un nuevo guión que provisionalmente podría llamarse, Rato “Fusiones, pero esa será otra historia.

Chispas y sombras

21 Diciembre 2009

Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardón distan mucho de ser “tal para cual”, pero hasta este año 2009 en que han vivido peligrosamente, hacían lo posible (no más y no siempre) por guardar las formas. ¿Qué formas? Las propias de sus cargos electos, Presidenta de la Comunidad Autónoma y Alcalde del Ayuntamiento de Madrid. Y es que ya se había constatado tiempo atrás que en el partido popular de Madrid quién manda es “La Jefa”, y por mucho que hasta Don Manuel Fraga haya mediado en el intento, en Madrid no cabe Gestora alguna salvo cataclismo incontrolado.

Otra cosa es Génova. Allí no manda ni Aguirre, ni Gallardón, seguramente ni Mariano Rajoy sabe muy bien si él manda o no. Pero la “chispa” como detonante del “hasta luego Lucas” definitivo entre Presidenta y Alcalde de la Capital saltó precisamente de la sombra de Gallardón, Manuel Cobo, apoyado por el diario El País y seguramente llevando hasta el último extremo la explícita consigna de Rajoy “no podemos permitir que Aguirre controle la Caja, Alberto”. Pero Don Mariano no acababa de mover ficha, bien por indecisión, bien por ampararse en el “que inventen otros” y así, que si galgos que si podencos y ante la posibilidad de ver a la sombra de Aguirre, el todopoderoso Vicepresidente Ignacio Gonzalez encaramado a lo más alto de la principal institución financiera madrileña, la bomba explotó en formato entrevista y en primera, con luz y taquígrafos, aún a riesgo de la presumible inmolación de Manuel Cobo. Y así fue. Fin de la primera parte de una historia de “chispas y sombras” que dicen ahora ya capitanea Rodrigo Rato -precisamente en la sombra- sabedor que aún faltan estrofas para rematar la canción a su gusto.

El dúo Aguirre-Gallardón ha roto peras definitivamente en un año complicado para el PP. Acosado por Gürtel, en Génova se han tejido los hilos necesarios para evitar que “el sainete” acabará a la neoyorkina como “la canción triste de Madrid”. Con todo y cumplido el objetivo del “no pasarán” personalizado en la figura de Ignacio Gonzalez, pero aplicado a las huestes de Aguirre en general, no habrá sido suficiente me temo para recuperar la normalidad. Ni siquiera la suspensión cautelar de Cobo que se apunta será mayor -o mucho mayor según quién opine- cuando el fallo del comité de disciplina popular sea firme, calmará los ánimos. Es lo que tiene cerrar crisis en falso que suele perjudicar más gravemente siempre a los presuntos implicados.

No es por tanto entendible el dúo madrileño sin sus “chispas”- y en esto Aguirre lleva clara ventaja a Gallardón por su desparpajo para despachar situaciones incomodas saliendo airosa- y sin sus “sombras”, donde hasta ahora y por dos ocasiones Cobo ha demostrado la capacidad para inmolarse por su Jefe y Gonzalez – que sepamos- al menos una. De lealtades personales las sombras han dado sobradas muestras, eso es innegable, de las lealtades/deslealtades políticas ya se han encargado las chispas que suelta el dúo madrileño a diario. Como diría un castizo… ¡y lo que nos queda!

Chispas y sombras (II)

Así las cosas, en 2009 las “chispas” entre ambos han vuelto a traspasar el ámbito de lo puramente regional. Ambos se han dejado tantas plumas en sus enfrentamientos personales que a fecha de hoy parece tan improbable que Rajoy los lleve con él, en primera línea de su fuego electoral, como que se plantee la posibilidad de no contar con ellos para revalidar la posición en la preciada plaza madrileña. Aguirre y Gallardón ganan elecciones y en política como en fútbol cuenta por encima de cualquier otra consideración del partido el resultado final. Poco importa que Henry clasifique a Francia jugando con la mano si al final se está en el Mundial. El “ticket” Alcalde Gallardón-Presidenta Aguirre parece así inamovible en el PP por muchas excentricidades y enfrentamientos que cometan o protagonicen ambos a los ojos de votantes y militantes. Si el árbitro no las ve o hace lo imposible por no enterarse, el partido continúa hasta el pitido final.

Es cierto que fue el arbitro Rajoy quién dijo públicamente -como aviso a navegantes- y ambientado por Gürtell, el caso de los presuntos espías madrileños, la salida de Ricardo Costa en Valencia y un largo etcétera que las listas las hacía él. Quiso dejar claro que a la hora de poner nombres a los aspirantes a cargos públicos la última palabra se la reserva. Pero no nos engañemos. Mariano Rajoy -aunque todos interpretaron en esas palabras una llamada de atención al dúo madrileño- no se refería tanto a la “líderesa” y al “barón” cuanto a las sombras de ambos y a las sombras de las sombras que son muchas y variadas. Porque politicamente en la toma de decisiones internas del partido Rajoy se ha podido mostrar quizá lento, y a veces incluso torpe, pero no haría nunca el “tonto” a costa de perder votos que además necesita para sus aspiraciones personales de futuro. Por ello ha hablado con Aguirre y Gallardón por separado en múltiples ocasiones y, pocas juntos, a lo largo del 2009 y aún regañándoles a veces no está dispuesto a desvestir a ninguno de esos dos “santos madrileños” que aún no siendo exactamente de su devoción, son su más cierta garantía electoral madrileña.

Siempre he defendido que la Presidenta y el Alcalde están condenados a entenderse, pero no es menos cierto que mis argumentos se van reblandeciendo con la misma velocidad que empeño ponen ambos con sus “chispas” y sus “sombras” por quitarme la razón. Sin embargo así es el juego de la política y no nos extrañaría volver a verlos en público escenificando una relación tan cordial como ficticia. Los dos son animales políticos y racionales que han vivido este año peligrosamente. Como diría un castizo… ¡y lo que nos queda!