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Formas de combatir la incontinencia urinaria
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Formas de combatir la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria, consistente en la pérdida involuntaria de orina, afecta a un alto porcentaje de mujeres, sobre todo entre los 50 y los 79 años. Según estudios, la mayoría de ellas no acuden a su médico para ser tratadas al respecto, lo que implica que pocos casos son debidamente tratados y diagnosticados.

Esta pérdida de control de la vejiga se debe a que los músculos que la mantienen cerrada, los de la pelvis, están muy débiles, lo que permite que la orina se salga en pequeños actos espontáneos y cotidianos como reír., estornudar y toser, así como otros voluntarios como levantar peso. También puede suceder que los músculos citados estén demasiado activos, lo que se conoce como vejiga hiperactiva.

En comparación con ellas, solo afecta la mitad de los hombres. El haber pasado por un parto, encontrarse en la menopausia o tener exceso de peso puede desencadenar esta pérdida de tensión y elasticidad de la músculos.

Cómo evitar la incontinencia urinaria

Lo cierto es, que se dé por la circunstancia que se dé, la incontinencia urinaria puede afectar a quien la sufre a nivel psicológico, puesto que condiciona su estilo de vida. Se hace necesario, por tanto, poner remedio.

1. Ejercitar el suelo pélvico

Ejercitar los músculos tiene amplios beneficios, pero como sucede con las abdominales o los bíceps, que se pueden ejercitar fácilmente en un gimnasio, los de la pelvis merecen un tratamiento especial. Trabajar el suelo pélvico puede mermar las posibilidades de padecer incontinencia urinaria y, en el caso de una mujer embarazada, facilitará el parto. Además, al estimular la circulación de la sangre en la zona también se facilitará la curación de desgarros.

El suelo pélvico puede ejercitarse con los conocidos ejercicios de Kegel. Se trata de trabajar de forma conjunta la pelvis, el abdomen y la espalda con una tabla que se puede realizar diariamente. Uno de ellos se realiza sentados en una silla en posición neutral, sin dejarse caer hacia atrás, como si se quisiera llevar la cabeza al techo. En esa posición habría que poner las manos en el vientre, zona que debe notarse en tensión debido a la postura, que permite la contracción del abdomen profundo. De lo que se trata es de aguantar en esa posición durante unos segundos, relajar y repetir.

Otra forma de trabajar el suelo pélvico es usar juguetes eroticos. En concreto, juguetes eróticos como las bolas chinas usadas de forma terapéutica son cada vez más recomendadas por los especialistas. El juguete consiste en bolas que se introducen en la vagina, en el mismo lugar en el que se colocan los tampones. Las bolas contienen una o varias bolas pequeñas en el interior, y la vibración que causan con el movimiento es lo que da placer sexual. Pero, en este caso, lo que interesa es la sensación de que se va a caer, lo que hace que se contraigan los músculos, ejercitándolos.

Mantener relaciones sexuales, precisamente, es también otra manera de ejercitar el suelo pélvico.

2. Cirugía

En algunos casos, y siempre que el paciente opte por la recomendable opción que es ponerse en manos de un profesional, el médico puede aconsejar una sencilla operación que, en principio, no lleva demasiado tiempo. Se realiza por la vía vaginal.

Dentro de la opción quirúrjica se han contemplado varias posibilidades a lo largo de los años, aunque algunas implicaban abrir el abdomen. Con la llegada de la cirugía de mallas eso se convirtió en cosa del pasado, y aunque las primeras operaciones tuvieron complicaciones, con el avance de la técnica y la tecnología la paciente puede recibir el alta el mismo día.

En Madrid hay un gran número de clínicas que practican este tratamiento. Consiste en colocar una malla realizada en un material sintético que tiene sus extremos reforzados para que se adhieran a la piel. Colocada detrás de la uretra, actúa como barrera de contención. Apenas tiene efectos secundarios.

3. Oclusores para hombres

Para la incontinencia urinaria masculina se puede adquirir oclusores, unos dispositivos que evitan fugas y que se colocan de forma externa, alrededor del pene. Su función es presionar la uretra de forma suave para evitar las pérdidas. Si el método funciona, se pueden desechar los incómodos y poco higiénicos pañales de incontinencia o evitar la cirugía.

Otras formas de tratar la incontinencia pasan por colectores de orina con bolsa, conos vaginales o estimulación eléctrica. En el caso de una persona con sobrepeso, es más que recomendable realizar una dieta para perder.