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Entibar el Estado de Bienestar
11-07-2012

Entibar el Estado de Bienestar
Nino Olmeda

Y están en Madrid los mineros en lucha por impedir los recortes a las subvenciones al carbón. Asturianos, leoneses, aragoneses y miles y miles de madrileños juntos para protestar contra este posible recorte que podría dejar en la calle a miles de mineros de toda España y vacías las calles de numerosos pueblos que dan de comer a estos trabajadores negros por el tizne del carbón y por la indiferencia de los gobernantes españoles ante un problema real. Sé de lo que hablo. También sé que la reconversión de este sector se tendría que haber hecho hace mucho tiempo, pero los que han mandado en España lo dejaron para después. Para ahora que estamos en crisis y que los tajos se producen en todos los lados, por imposición de Europa y por falta de sensibilidad social de unos mandamases que nos tratan como si fuésemos trozos de carbón que desplazan o eliminan a su libre albedrío, sin darse cuenta que todo se puede caer, dejando el Estado de Bienestar como un bloque de viviendas después de un bombardeo amigo o enemigo.

Se necesitan entibadores, encargados de apuntalar, fortalecer con maderas y tablas las excavaciones que ofrecen riesgo de hundimiento en las minas que ahora quieren cerrar. Lo sé porque me lo contaron los mineros de León hace muchos años, cuando verano tras verano pasaba con ellos muchos días. Vecinos de Olleros de Sabero, La Ercina, Cistierna, Boñar y demás pueblos que vivían del carbón y enfermaban y morían debido a la silicosis. Era el precio que se pagaba para sacar adelante sus localidades y a sus familias. Cada vez que se cerraba una mina se mataba la vida de una zona y sus habitantes tenían que irse a otro lugar a seguir picando y entibando en la mina. Desaparecía casi todo, menos los que se quedaban allí para intentar levantarse en el pueblo donde nacieron y criaron a sus hijos, por no poder levantar el vuelo. Sé de lo que hablo.

Los muertos, entre ellos, el abuelo Claudio, siguen entre nosotros y los que pasaron por el hospital de León dedicado a mejorar la salud de los  mineros siguen entre nosotros, pasean su enfermedad por aquellas zonas verdes, y paso a paso, lentamente, siguen yendo de casa a la taberna y de ahí al recuerdo. Ahora están en lucha y se  nos muestran como un ejemplo a seguir para impedir la voladura del Estado de Bienestar. Se necesitan entibadores para que no se caiga a pedazos lo conseguido a lo largo de los años de la Transición. Salud para todos, gratuita y de calidad, Educación con un buen plantel de maestros que formen a nuestros hijos, empleos dignos y pagados en condiciones y unas pensiones decentes para que después de décadas de trabajo no haya que encerrarse en casa a la espera de una muerte digna. Eso se cae. Ahora quieren que los jubilados paguen las medicinas, que los padres dejen de llevar a sus retoños a la guardería porque hay que pagar más de lo que se gana, que los dependientes dejen de serlo hasta que los que reparten el dinero lo crean conveniente.
Hay que sujetar el edificio que se nos cae y necesitamos entibadores.

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