OPINIÓN
hist�rico
enviar amigo
imprimir
comentar
Compartir
La mamandurria
31-07-2012

La mamandurria
Enrique Villalba

La semana pasada, la presidenta regional, Esperanza Aguirre, decía que para no acabar en un corralito debíamos dejarnos de mamandurrias. Mamandurria significa, según la RAE: sueldo que se disfruta sin merecerlo, sinecura, ganga permanente. No tardó mucho en recibir respuesta. El portavoz de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid, David Ortega, preguntó a Ana Botella, alcaldesa de Madrid, por qué tiene en nómina a la hermana de la 'lideresa' en la Junta de Hortaleza.

Sin dudar de las capacidades de esta buena señora, que no tengo el gusto de conocer, y de la que, por tanto, sería aventurado opinar si su situación se trata de una de las mamandurrias de su hermana o una selección de personal acorde a sus capacidades, es cierto que el enchufado y el parásito laboral abundan tanto en la función pública y en la empresa privada. Cada cual ve la situación como le viene. Por ejemplo, por Twitter circula un listado de familiares de políticos enchufados en empresas y administraciones. Por otra parte, la estrategia de comunicación de algunos medios se basa en describir cómo muchos funcionarios son unos aprovechados de los que la administración podría desprenderse.

No obstante, todo el mundo suele ver la paja en el ojo ajeno, que no en el propio. Así, no es descabellado pensar que cuando Aguirre dice que tenemos que dejarnos de mamandurrias, no creo que lo haga como Drácula, que habla de sí mismo en primera persona del plural; sino, más bien, de un plural mayestático en el que son los demás los que tienen que dejar de hacerlo. Por tanto, ¿a qué "mamandurria" se refiere Aguirre?

Estas afirmaciones crean debates cainitas en la sociedad para que deseemos el mal del vecino antes que el bien común. Son políticas de comunicación basadas en la cortina de humo y el acoso y derribo. Comunicación de masas para reducir la capacidad crítica del pueblo sobre lo importante: el atraco institucional y económico que está siendo esta crisis para la sociedad española. Dicen que es culpa de los ciudadanos. Argumentan que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que hemos especulado urbanísticamente, que hemos defraudado a Hacienda haciendo chapuzas estando en el paro, que hemos pedido subvenciones, que hemos utilizado los servicios públicos más de la cuenta y, por extensión, que hemos hecho cualquier cosa que implique que el Estado tenga que mover un dedo.

Y cuando ya consideran que estamos lo bastante machacados como para sentirnos culpables, plantan la semilla de la discordia. Argumentan, por ejemplo, que el funcionario es un jeta por tener moscosos, a pesar de que estos se crearon para compensar unas subidas de sueldo legítimas que el Gobierno les debía y no pudo asumir en los años ochenta. Que los parados son unos sinvergüenzas por buscarse la vida aparte del sistema porque no entra un euro en su casa, pero realizan amnistías fiscales para que el que defrauda a Hacienda millones solo reciba un tirón de orejas. Son solo dos ejemplos.

Eso sí: que nadie se meta con los políticos y la 'jet' administrativa en general. Se quejan de que la población centra sus iras en ellos. Que cobran poco para tanta responsabilidad. Y siempre justifican un maravilloso trabajo sobre el papel con eufemismos y estadísticas. Funcionan como una auténtica casta aparte, a pesar de que en los periódicos no dejen de pasearse por los juzgados como si fuesen Mafio y sus pandilleros. Es un hecho que para ellos sí valen las indemnizaciones cuando hacen las cosas mal, que cuando rinden cuentas nunca tienen la culpa o que tienen prebendas como que diputados con casa en Madrid cobren ayudas de vivienda.

Si todo esto no es una estrategia ideológica más que un abanico de decisiones obligadas por las circunstancias, que baje Dios y lo vea. Bueno, que no baje, que a lo mejor le dicen que lo suyo es una mamandurria y nos cobran por ir al cielo. Perdón. Se me olvidaba, el IVA por morirse ya lo han subido.

hist�rico
enviar amigo
imprimir
comentar
Madridiario no se hace responsable de las opiniones y comentarios
de sus lectores
Comentarios de los lectores
Enviado por: paz / 05-08-2012 12:56
Se me ocurre, que el señor Villalba, podría escribir en "Andalucíadiario", allí si tendría buen material, empezando por la última de el repartidor de butano, con sus OCHO oficinas de la Vicepresidencia, sus colocaciones a dedo de familiares y allegados, amén y por añadidura, de lo que todos ya resabemos :Eres, Per, ect, eso si son buenas mamandurrias (nada mas nacer, ya tienes un ere, además de otras regalías y prebendas) por todo ello, porque se lo llevan crudo, es por lo que tienen un índice de paro sangrante y es que "Andasulía es imparable"
Enviado por: Miguel / 02-08-2012 23:27
Qué razón tienes, Enrique. Un saludo para todos desde Buenos Aires!
Enviado por: paz / 02-08-2012 18:13
Estando en contra de todas las mamandurrias, pero absolutamente de TODAS,incluidas las de nuestros sindicalistas, recuerdo, que una vez un señor apellidado Aznar López, simplemente por ser hermano de... se le obstaculizó en su carrera, en la oficina del Defensor del Pueblo, y yo me pregunto ¿me tengo que hacer responsable de la vida de mi hermano, teniendo en cuenta que algunas veces (muchas) cada uno tiene su propia forma de pensar?.
Enviado por: FUERA MAMANDURRIAS / 02-08-2012 11:23
Pues eso... que se dejen de mamandurrias los políticos, en especial Esperanza Aguirre que tiene mamandurrias por todas partes... hermano/as, hijos, marido, amiguetes del alma, primos, fincas con AVE y toda clase de, como ella dice, mamandurrias en ojo propio. Con la desvergüenza que la caracteriza acusa a los demás de lo que ella misma es ejemplo. Eso que antes se llamaba NEPOTISMO y ahora parece que es un partido de pinpón. FUERA LAS MAMANDURRIAS DE AGUIRRE.


OPINIÓN
Madrid, puerta abierta al mundo
Mara Colás
Madrid, puerta abierta al mundo
Madrid, de mendigos y falsos tullidos
Ángel del Río
Madrid, de mendigos y falsos tullidos
Política y adivinanzas
Sara Medialdea
Política y adivinanzas
El Cine Roma
Fernando González
El Cine Roma
Excesos que ocultan la realidad 
Nino Olmeda
Excesos que ocultan la realidad 
Listas abiertas
Pedro Fernández Vicente
Listas abiertas
El relato de mi país
Javier López
El relato de mi país
¿Cultura en tiempos de crisis?
Ana García D'Atri
¿Cultura en tiempos de crisis?