Sabe el futuro presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, que ahora tocaría milagro para cerrar el círculo que se abre ante él. Pero sabe también que no habrá milagro. Por ello, su primer mensaje a los ciudadanos ha sido para todos, votantes o no, en un mensaje de cercanía y esperanza para "darlo todo y con todos". Esa ha sido la idea fuerza de su inicio de andadura. Un principio en tiempos difíciles que necesita coraje, determinación y ganas. Incluso una amplia dosis de ilusión renovada. Y sobre todo mucha responsabilidad y firmeza para enviar discursos a Bruselas que nos alejen de ser un problema para formar parte de la solución.
Rajoy y el PP han cumplido con los pronósticos del cambio anunciado respaldado ampliamente por la ciudadanía. Ahora toca no defraudar gobernando en efectos para todos y con todos, sin exclusión alguna. El PSOE también ha pagado la factura y tiene firmadas letras en forma de renovación interna para los próximos años. La batalla interna del partido será inevitable, pero pasará al segundo plano ciudadano porque el día después seguimos inmersos en la crisis y nada debería empañar la pelea por el objetivo de superarla.
Es tiempo de actuar y aportar soluciones. De cumplir en el marco de la UE y estar vigilantes también a sus decisiones como afirma Rajoy. Reconozco —y si no reviento— que he vivido la jornada con poca emoción y mucha responsabilidad. Desde primera hora de la mañana he visto lo mismo en mi entorno, como si más allá de los resultados —tan claros como esperados— necesitáramos ver esa responsabilidad en el Gobierno futuro que emanara de las urnas. España necesita soluciones urgentes y sería un error pararnos en las pequeñas cosas, aun sabiendo su importancia.
La gran cirugía que necesita este país ya está en manos de Rajoy. Un presidente que gobernará con el mayor poder nacional y territorial de la historia de la democracia. Habrá —más que saber administrarlo con la necesaria mano diestra— que recurrir a las dos manos repletas de grandes dosis de ilusión, confianza y responsabilidad. ¡Así sea!
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El comentario de Aitor me anima a decr algo en este espacio. Primero que jo entiendo porque se lamenta de la falta de post y no opina él, y segundo que en efecto prefiero el realismo de artículos así, que la conjetura pura que dejan los con tertulias y columnistas al uso.
Acabo de escuchar a Gómez Tomás y su intención de defender que haya varios candidatos y no he escuchao ni una autocrítica. Lastima!
Enviado por: Aitor Sánchez / 22-11-2011 18:40
Qué pena que un artículo tan interesante como éste sólo tenga tres comentarios posteados.
Enviado por: Manuel / 21-11-2011 16:50
Coincidiendo con usted en la responsabilidad y mucha en efecto ara sacar esto adelante, disiento en la emoción POCA????. A mi me parece que conociendo a Rajoy no vamos a saber nada de nada hasta que pase, y sino al tiempo, y eso es MUCHA emoción señor Mediavilla. Dicho sea con permiso claro.
Enviado por: Rubén / 21-11-2011 0:37
lo mas importante será saber si este cambio sirve para algo o es mas de lo mismo. Yo francamente no soy nada optimista y eso que he votado PP, pero casi por necesidad de cambio mas que por Rajoy. y lo de Madrid es de traca con el Psoe francamente. El señor Gómez debería tomarse una dimisión inmediata.
Enviado por: Macarena / 21-11-2011 0:31
A esa responsabilidad añadir sentido común y lealtad a este pais por encima de las opciones personales o de partido. solo así con serenidad y firmeza saldremos de la crisis. Coincido también en las cosas pequeñas que ahora deben esperar frente a lo urgente de la crisis y el terrible paro que nos afecta de lleno.