Situación en Madrid al final de la legislatura
Por
José Ricardo Martínez
lunes 07 de febrero de 2011, 00:00h
Actualizado: 15/02/2011 18:10h
UGT-Madrid acaba de presentar el Informe de Situación referido al año 2010, centrado en cuatro grandes bloques, Empleo, Educación, Sanidad y Servicios Sociales, y en el que hacemos un balance indicativo de cuál es el estado de cosas en nuestra Comunidad en el momento presente.
Con este análisis de coyuntura, que tiene carácter anual, y que toma como base cifras y estadísticas oficiales alusivas a los distintos ámbitos y sectores mencionados, queremos tomar el pulso a las necesidades de una sociedad madrileña que creemos no están siendo atendidas adecuadamente por la actual Administración regional.
En este momento, además, llegamos al final de la legislatura autonómica, lo que dota al conjunto de la situación y a las consideraciones que hagamos sobre ella de una perspectiva añadida de no pequeña importancia, como es la culminación de un periodo de gobierno de cuatro años, en este caso el de 2007-2011.
Se cerró 2010, según los recientes datos del cuarto trimestre de la Encuesta de Población Activa (EPA), con 542.000 trabajadores en paro en nuestra Comunidad, lo que ha supuesto un incremento a lo largo del año de 43.500 personas, un punto porcentual más que al finalizar 2009, habiéndose pasado en los últimos doce meses de tener una tasa de paro del 14,68% al 15,75% al empezar 2011.
Es cierto que en este trimestre final de 2010 se ha producido un ligero descenso con relación al tercer trimestre, que no es desdeñable, pero que no indica ningún tipo de recuperación, sino el estancamiento de un estado de cosas en el que más de medio millón de madrileños y madrileñas permanecen en una situación cada vez más prolongada de desempleo, lo que, a su vez, bien se corresponde con el propio estancamiento de una economía que, todavía en crisis, no acaba de dar señales de reactivación.
La legislatura “de la crisis”, en consecuencia, no acaba bien en cuanto al empleo, que es la primera y principal preocupación ciudadana, y por tanto debería serlo también del Gobierno regional, porque no hay otro problema de más urgente y acuciante necesidad de solución que el de la reducción del paro con medidas concretas y eficaces, ayudas a los que lo sufren y estímulos a la creación de puestos de trabajo y a las inversiones productivas en verdad. Se trata de que el Ejecutivo autonómico se comprometa a aplicar medidas en este sentido y no sólo a enunciar buenas palabras sin verdadera voluntad de llevar adelante las políticas respectivas.
Porque, tal y como hemos señalado en el Informe citado, en los últimos ejercicios presupuestarios regionales, por ejemplo, han ido disminuyendo las partidas destinadas del Servicio Regional de Empleo (SRE) en la misma medida que aumentaba el desempleo, el número de desempleados y la tasa de paro, una evidencia de cómo se camina en nuestra región en sentido contrario al que exigen las complicadas circunstancias laborales del presente.
Pero es que, además, en este momento y en estas circunstancias de crisis todavía muy lejos de solucionarse, y cuando más importante es, por consiguiente, un buen funcionamiento de los servicios públicos que atiendan a los ciudadanos en sus necesidades más básicas en esta época de dificultades, tampoco está siendo este un objetivo prioritario del Gobierno de la Comunidad de Madrid, antes al contrario.
La Educación y la Sanidad en nuestra región han registrado para 2011 unos recortes presupuestarios que siguen el (equivocado) camino iniciado en los años precedentes. La obsesión privatizadora del Ejecutivo autonómico, que tanto ha marcado toda la legislatura, ha seguido dando pasos en 2010 en estos tres ámbitos en los que su carácter público, como decimos, debía ser reforzado todavía más justamente para dar una respuesta social y ciudadana a los problemas planteados por las consecuencias de la crisis.
La Educación madrileña ha sufrido, en el ejercicio presupuestario de 2011, un recorte de 231 millones de euros, lo que representa un 4,8% menos que en 2010, pero dentro de esta rebaja general, los capítulos mejor tratados son los relativos a los conciertos con el sector privado, que crecen un 0,7%, al igual que el número de aulas concertadas.
En Sanidad los problemas se han agravado con la implantación del Área Única de Salud, que ha supuesto un ataque a la sanidad pública al haber hecho desaparecer las 11 Áreas de Salud existentes hasta ahora. Aquí también los recortes presupuestarios se combinan con la paulatina y continuada cesión a la empresa privada de cada vez mayores parcelas de gestión de la sanidad madrileña, a pesar de la masiva preferencia ciudadana por la gestión pública directa de todos los servicios sanitarios.
Estos son unos apuntes de cómo se afronta en Madrid el final de una legislatura que, estando marcada por la crisis económica global, no ha encontrado en nuestra Comunidad una respuesta adecuada a la misma. Se espera de los gobernantes que sepan hacer frente a las situaciones difíciles o adversas con la vista puesta en el interés y las necesidades de los ciudadanos, y tenemos que decir que no ha sido ni está siendo así en la región madrileña.
Lo hemos dicho otras veces y lo reafirmamos ahora. Hay que revertir la actual situación, rectificar el rumbo, reforzar los servicios públicos y estimular la creación de un empleo seguro y estable porque, de no hacerse así, se tardará más tiempo en salir de la crisis, persistirán las incertidumbres en el futuro, lo que dejará abierta la puerta a la probabilidad de nuevas tormentas económicas y financieras, y los ciudadanos y ciudadanas estarán cada vez más desprotegidos social y económicamente.
José Ricardo Martínez Castro
Secretario General de UGT-Madrid