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Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística sitúan la brecha salarial en el conjunto del país en un 25,6 por ciento, mientras que en Madrid es aún más alta y alcanza el 27 por ciento. Esta diferencia se explica porque "se sigue dando que en iguales puestos de trabajo o de igual valor haya salarios distintos y porque dos de cada tres trabajos temporales recaen en las mujeres", indica la secretaria de Igualdad de UGT, Nuria Manzano.
Parece difícil pensar que todavía una mujer gane menos ocupando el mismo puesto que un compañero, pero los sindicatos calculan que parte de esa desigualdad se esconde en los complementos salariales, por lo que piden tener acceso no solo al sueldo base de los trabajadores, sino también a estos extras.
Otra causa son los contratos a tiempo parcial, pues "dos de cada tres recaen en las mujeres", apunta la secretaria de Igualdad de UGT, que recuerda que "los sectores más precarizados los ocupan mujeres". "Los contratos a tiempo parcial se están vendiendo como algo bueno para la conciliación, pero no lo serán hasta que las tareas del hogar y el cuidado de familiares dejen de recaer mayoritariamente en las mujeres", apunta.
Los rectores
Promocionar dentro de la empresa o la institución sigue siendo difícil en muchos sectores. Ioana, que trabaja en una empresa de seguridad privada desde hace seis años asegura que "es difícil promocionar en un medio en el que la mayoría son hombres. Las mujeres que llegan a inspectoras o coordinadoras se pueden contar con los dedos de una mano".
Para eliminar la brecha salarial, además de acabar con la opacidad de los salarios, serían necesarios unos servicios públicos que garantizasen que no hiciese falta que "nadie abandone el trabajo para cuidar a la familia", potenciar los planes de igualdad en las empresas y poner en marcha más políticas públicas, a juicio de Manzano.





































