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A pesar de pasar desapercibidas por su apariencia, tienen una gran importancia científica y, aunque no están protegidas legalmente, han sido incluidas en el último Libro Rojo de la Flora Vascular. Editado por el Ministerio de Medio Ambiente, este documento persigue preservar la biodiversidad llamando la atención sobre las especies que corren peligro de desaparecer.
La otra planta, Cynara tournefortii, es de mayor envergadura y corre aún más peligro de extinción que la malva, según el Libro Rojo. Tiene presencia en Granada, Extremadura y el Algarve, en Portugal, pero, como señala Martínez, son pequeñas poblaciones que están desapareciendo por causas desconocidas. Sin embargo, la de Coslada podría ser una de las mayores poblaciones conocidas. La última vez que se vio esta planta en Madrid fue en la década de los sesenta en el entorno entre Villaverde y Getafe.
12.000 kilómetros 'peinados'
El profesor es consciente de que "en la actualidad lo que mueve el mundo es el dinero y estas plantas parece no importarles mucho a quienes planifican los usos del suelo". "Pero, desde el punto de vista científico, no cabe más que intentar protegerlas", explica, por lo que ha registrado tres escritos dirigidos a la presidenta de la Comunidad, al servicio de Conservación de Flora y Fauna de Madrid y al alcalde de Coslada para que tengan en cuenta la riqueza natural que alberga un lugar que, en principio, parece no tener ningún valor.



































