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Centralización e incentivos
En sólo cinco páginas (con un prólogo que ocupa las dos primeras), el nuevo proyecto de ley no regula en realidad la libertad de elección, ya que en él se afirma (así lo apunta el informe jurídico que acompaña la ley), que ésta ya existe. Por ello, los opositores a la ley advierten que la libertad es sólo "una cortina de humo" para lograr algo más grave: implantar un área única sanitaria que alejará las decisiones de las gerencias de los centros de salud y de área, impedirá un correcto reparto de los medios humanos y materiales, creará una competencia perniciosa entre los profesionales de un servicio público y dejará en manos de los pacientes el problema de las listas de espera. La ley, tan escueta, deja en manos del Gobierno todo el desarrollo reglamentario, "sin ningún control político ni ciudadano", apuntan sus opositores.
Problemas humanos y técnicos



































