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El centro, de 4.000 metros cuadrados, comenzará a rehabilitarse a principios de 2008, con un presupuesto de 210.000 euros para este año. Con el lema 'Puente entre la calle y la inserción', el albergue pretende ofrecer oportunidades para que acuden en busca de una cama y un plato de comida logren también el pleno derecho de ciudadanía, con talleres y actividades de integración.
El albergue se adecuará para que asuma el papel de dispositivo de primera entrada en la red y con carácter sociosanitario, ya que la población de acogida presenta carencias sociales y sanitarias. Así, los dormitorios, que tendrán dos camas, se adaptarán para posibilitar más atención personalizada y los espacios comunes diferenciarán entre convivencia y estancia, entre otras reformas.
Durante la visita, Dancausa se preocupó por el bienestar de los residentes. Entre ellos charló con María, una mujer gallega, que le explicó "el buen trato y el cariño" que le dispensan los trabajadores del centro. Otro de los residentes, Benito, le preguntó por la aparición de ratas de la nueva sede del Ayuntamiento de Madrid. Dancausa le respondió que se deben a las obras del edificio, pero indicó que no las había visto.
266 plazas
El estudio municipal realizado en diciembre pasado, que fue el primer recuento nocturno de personas sin hogar, contabilizó a 621 personas durmiendo en la calle, aunque para Dancausa una cifra más realista se sitúa en torno a 1.600. Más del 45 por ciento de las personas son solteras y un 29 por ciento están separadas, viudas o divorciadas. Sufren además problemáticas difíciles como alcoholismo, trastorno mental y drogodependencias. El colectivo presenta resistencias para acceder a los programas de intervención y en muchos casos sólo demanda alojamiento y comida, según el Ayuntamiento.




































