- Asaltan un concesionario de lujo en Isla de Java
- Madrid registra un pequeño terremoto
- La nueva Ejecutiva no gusta a todo el PSM
- Juzgados por violar a una menor en Carabanchel
- Juan Abelló sale de Bankia y Telefónica
- ¿Qué hacer este domingo, 5 de febrero?
- 'Semana del agua', en Tabacalera
- Intervienen más de seis mil juguetes peligrosos
- Se da a la fuga con 27 kilos de hachís
- Previsión: seis grados bajo cero en la Sierra








Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado buscan entre los escombros del edificio D del aparcamiento de la T-4 a un hombre desaparecido. Así lo ha confirmado el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. La voz de alarma la dieron los familiares del hombre que, según ha podido saber MDO, es un joven ecuatoriano que había ido al aeropuerto de madrugada a recoger a la madre de su novia. Además, las Fuerzas de Seguridad buscan a una segunda persona, también ecuatoriana, desaparecida tras la explosión, según fuentes del Ministerio del Interior.
Sobre la ocho de la tarde la familia de Diego Armando Estasio aún no sabía nada sobre su paradero. Habían pasado más de once horas desde el estallido de una furgoneta bomba en el edificio D del aparcamiento de la Terminal 4 de Barajas. Una decena de familiares y amigos del joven ecuatoriano mostraba su desesperación por la desparición de Diego. "Se quedó durmiendo en el coche porque era muy temprano", narra su novia, Verónica Arequipa, "en un coche muy viejito, un Clío blanco del año 95". La familia del desaparecido se encontraba hacia la una de la tarde en la sala número 6 de llegadas de la Terminal 2, donde habían sido trasladados desde la T4.
Diego Estasio había decidido quedarse a dormir en el vehículo mientras sus acompañantes accedían al área de llegadas de la T4 para recoger a la madre de su novia. "Cuando estábamos en la entrada del edificio del párking nos desalojó la Policía", explicaba una cuñada de Verónica, "y unos minutos más tarde hemos oído una tremenda explosión". "Si a nosotros nos ha avisado con tan poco tiempo, seguro que no han localizado a nuestro familiar", se lamentaba la mujer. 



































